Joaquín Sabina: "Aún no estoy pensando en la retirada"

Espectáculos

Con saco a cuadros, sombrero blanco y un infaltable cigarrillo entre sus dedos, apareció Joaquín Sabina en el Luna Park. El motivo: conferencia de prensa antes de que su gira "El penúltimo tren", que recorra varias regiones del país.

Como cada vez que se enfrenta a los medios nacionales, el cantautor habló de su romance con Buenos Aires, de los excesos, de la situación política argentina y española, de Charly García, de la visita de Vargas Llosa, del fútbol y de la posibilidad de retirarse de los escenarios.

"Ayer cuando entraba por la 9 de Julio el corazón me daba saltos como la primera vez que vine a este país. Me siento muy en casa, bien porteño", se despachó el autor de "Vinagre y rosas" para comenzar. Al mismo tiempo, agregó: "Con Argentina aún tenemos una relación de amantes, no nos hemos casado todavía, no nos hemos aburrido".

También hubo un momento para la seriedad, cuando se refirió a la situación política y económica de su país y del nuestro: "El proyecto de los Kirchner agrupa a mucha gente de la que yo me siento cerca, así que ojalá les salga mejor que Zapatero, a quien yo apoyé y luego fue derrotado por no haber sabido que venía una crisis".

Después de su última presentación en Boca, el artista volvió para una serie de conciertos con algo más de intimidad en el Luna Park. "Los argentinos tienen una manera más emotiva de manejar su amor, por eso esta vez tengo ganas de hacer menos estadios de Boca y más Luna Park", afirmó Sabina. Aunque a los pocos segundos, agregó: "De todos modos, el lugar donde mejor se manifiesta el amor porteño es en mi Bombonera querida y es tan eléctrico lo que sucede ahí que, al final, uno no se acuerda ni de cómo fue el concierto".

Consultado por ámbito.com acerca del nombre de su gira -"El penúltimo tren"-, dijo que la denominación surgió "con el único objetivo de que no fuera el último". Y aclaró: "Aún no estoy pensando en la retirada, fue sólo una expresión para indicar que recién es el penúltimo".

Los shows, según Joaquín, incluirán un homenaje a Mercedes Sosa y serán muy parecidos a los de enero del año pasado en Boca, "excepto por un tercio del repertorio que ha sido cambiado".

En medio de las preguntas, también hubo lugar para hablar del hombre del bigote bicolor, Charly García: el español aseguró que lo prefiere "gordo que muerto, ya que si sigue vivo nos dará excelentes canciones". Con palabras concisas, el artista se enfrentó a quienes postularon que García estaba más inspirado en su época de excesos.

Sabina, quien se declara amante de la literatura, también se refirió a la polémica suscitada en el país por la visita de Mario Vargas Llosa. "Es mi amigo, y a mis amigos no les pido su carnet de identidad, ni sus ideas políticas", dijo. "Pese a sus artículos y sus proclamaciones políticas en las que siempre se declara de un ultraliberalismo feroz, sus novelas, sobre todo las últimas, son, a pesar suyo, de izquierda más que nunca", afirmó.

Al mismo tiempo, lo describió como "una gran escritor" y destacó la decisión de la Presidente sobre "no vetar a nadie".

Acerca de sus propios momentos de desorden personal, postuló: "Decidí no seguir con el vértigo; decidí estar vivo en lugar de ser un cadáver que vende discos, por eso me he sosegado un poco".

Así, aquel que tantas veces fue definido como "el más argentino de los madrileños", adelantó su serie de shows en "la cuna del boxeo". Después de varios años en medio de estadios, porteños y bonaerenses podrán disfrutarlo en un recinto de dimensiones llamativamente más reducidas.

Joaquín Sabina se presenta los días 23 y 24 de Marzo y 6, 7, 8, 9 y 13 de abril en el Luna Park.

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