31 de mayo 2012 - 14:59
Las críticas de los estrenos
-
De la tele a Miss Universo: quién es Abril Duhalde, la sobrina nieta del expresidente que busca la corona
-
Netflix sorprendió a todos con el estreno de una comedia alemana con un nombre muy particular
La historia infantil de Blancanieves recibe un tratamiento para adolescentes.
De un modo similar a la Caperucita Roja que el año pasado se enfrentó al hombre lobo, ahora es la historia infantil de Blancanieves la que recibe un tratamiento para adolescentes con todos los elementos del cuento original, pero dados vuelta para seducir a ese otro tipo de público. Kristen Stewart, la heroína de la saga de Crepúsculo y el superhéroe Thor (Chris Hemsworth) unen fuerzas para dar vida a esta fantasía heroica bastante original y llena de imágenes fantásticas alucinantes, además de dos o tres momentos de batallas épicas que en realidad no tienen mucho que ver con el asunto principal...
Lea la crítica completa
«Tiempo muerto» (Arg., 2010, habl. en esp.). Dir.: B. e I. Tokman. Guión: I. TokE. Garelli. Documental.
Los hermanos Tokman, Baltazar e Iván, son altos. Por eso juegan al básquet. Y piensan alto. Por eso han hecho este documental sobre la hazaña que sus mayores hicieron cuando jóvenes, y también sobre la infamia de un grupo de soberbios que pensaba muy bajo.
Hoy esos mayores son «solo unos viejos» que se juntan una vez por semana en un club de barrio. Pero en 1950, Año del Libertador General San Martín, como decían las monedas...
Lea la crítica completa
«Putos peronistas. Cumbia del sentimiento» (Arg., 2011, habl. en esp.) Guión y dir.: R. Cesatti. Documental.
Tiene su fuerza este documental institucional de una organización de La Matanza, que viene ganando premios en festivales especializados, a la vez que también despierta resquemores y desdenes, una reacción voluntariamente buscada desde la provocación en todos los órdenes, incluido el del buen gusto.
Es que la mencionada entidad no solo fastidia y causa el enojo de los viejos peronistas («La Comunidad Organizada es para realizar el hombre bueno y virtuoso, no el vicioso sensible», atacó un sindicalista), sino que además hace gala de separatismo. Por un lado estarían los putos pobres, ordinarios y buscapleitos, por el otro sus enemigos de clase, los gays de la burguesía, finos y bien educados, no importa que sean progres, o veteranos de la lucha contra el sida. El odio de clases no reconoce esos detalles. Una lástima, pero, como en tantos otros documentales sobre grupos militantes, de la militancia que sea, solo se oye una voz, la de quienes se adjudican todos los sufrimientos y los méritos...
Lea la crítica completa



Dejá tu comentario