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28 de junio 2010 - 00:00

Londres: ni la ópera le escapa al fútbol

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La compositora vanguardista Jocelyn Pook estrena en el Covent Garden una ópera que parodia y tematiza la pasión futbolística de los ingleses.
Londres - Inglaterra ya quedó fuera del Mundial de Sudáfrica, pero la fiebre futbolística en este país continuará reflejándose, irónicamente, en un ámbito no habitual. La Royal Opera House, más conocida como Covent Garden, sucumbió también al entusiasmo por el fútbol y abrió su escenario a una mini-ópera llena de humor que cuenta los estragos que provoca la pasión por el fútbol.

En este caso las vuvuzelas han sido sustituidas por coros, arias, instrumentos de cuerda y un piano para interpretar «Ingerland», una obra para siete cantantes compuesta por la británica Jocelyn Pook, muy conocida también por los amantes del cine ya que varias de sus partituras ilustraron musicalmente títulos de renombre, como «Ojos bien cerrados» de Stanley Kubrick o «El mercader de Venecia» con Al Pacino.

«Vivo cerca del estadio del Arsenal y cuando estoy en el jardín de mi casa oigo los gritos de los hinchas, es un sonido evocador», dijo la compositora, una experiencia que le inspiró para crear la ópera, aunque reconoce que nunca le interesó el fútbol.

«Es como una religión nacional, quería ir al fondo de la cuestión y entender exactamente de qué se trataba», explica. «Ingerland» --la manera que tienen los hinchas de pronunciar «England»-- recrea el ambiente de un estadio, con los estallidos de euforia o los gritos desesperados de los espectadores, que siguen las alternativas de los partidos que juega su equipo. En una de las escenas una cantante recita lentamente nombres de jugadores como si fuera un salmo («Thierry Henry, Ronaldo...») mientras que en otra un barítono asegura que «el fútbol lo es todo, el fútbol es la vida». En otro momento el nombre de «Zinedine Zidane», con todas sus resonancias, sirve para crear un aria entera.

La obra intercala varias proyecciones, con escenas filmadas en un estadio o entrevistas a fanáticos que hablan del lugar que ocupa el fútbol en su vida y explican sus «ritos». En la ópera, los cantos de las hinchadas se convierten en bel canto, como el del Millwall, un club del sur de Londres, conocido por sus violentos partidarios («¡Nadie nos quiere pero nos da igual!»).

Pook también compone una oda al jugador del Liverpool Steven Gerrard («Steve Gerrard, Gerrard, pasa el balón desde 40 yardas, es grande y fuerte...»).

Las «wags», un término que usan los tabloides británicos equivalente a «botineras», son las protagonistas de una de las escenas más divertidas de la obra. «Somos las wa-wa-wa-wags, con bolsos de Gucci, somos chics», corean en grupo. Pero «Ingerland» también habla de la otra cara del fútbol, como en la escena en la que una mujer, interpretada por la actriz y cantante Tannishtha Chatterjee, intenta despertar el interés de su marido, pegado a la pantalla del televisor, con un baile erótico. El barítono George Ikediashi también se convierte en el portavoz de los que no les gusta el fútbol cuando canta que «intenté que me gustara, pero es aburrido, es tan aburrido...».

Jocelyn Pook está satisfecha de atraer al prestigioso teatro londinense un público que no suele ir a la ópera. Aunque también asegura, bromeando, que algunos posibles espectadores no habrán podido venir porque las representaciones coincidían con partidos del Mundial. «Ingerland» forma parte de una serie de tres obras cortas («Operashots»), que el Royal Opera House ha encargado a compositores contemporáneos.

Agencia EFE

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