La anécdota reúne a un hombre de mediana edad, jefe de sección, que acaba de perder su empleo y se esfuerza en incorporarse a otro de similar nivel, y un ama de casa, que hace ya más de dos años que perdió el suyo, y ahora se las rebusca en alguna que otra changa, o se refugia en intentos de hacer gimnasia frente al televisor, en el espacio que le dejan libre el sofá y la tabla de planchar.
Dejá tu comentario