13 de enero 2006 - 00:00

Picaresco muestreo de mujeres en conflicto

Sin llegar alnivel decomedia negraen la que larisa convivecon la muecade dolor,«Cincomujeres con elmismo vestido» es unentretenimientoideal parapúblicoveraniego quequiere evadirel humortelevisivo.
Sin llegar al nivel de comedia negra en la que la risa convive con la mueca de dolor, «Cinco mujeres con el mismo vestido » es un entretenimiento ideal para público veraniego que quiere evadir el humor televisivo.
«Cinco mujeres con el mismo vestido» de A.Ball. Trad. y Adap.: F.Masllorens y F.González del Pino. Dir.: N.Aleandro. Int.: R.Gaetani, F.Raggi y elenco. Esc.: G.Carrascal. Vest.: R.Schussheim. Ilum.: O. Possematto. Mús.: J.Vat. (Teatro Maipo)

Un título ganchero, cinco jóvenes actrices con mucho sex appeal y un autor de probada irreverencia en la crítica de costumbres (Alan Ball, guionista del film «Belleza americana» y de la serie «Six feet under») son la fórmula ideal para atraer a ese público veraniego que prefiere divertirse con un producto bastante más frívolo y picante que el que ofrecen los teatros oficiales, pero sin tener que padecer las comedias televisivas. Y, efectivamente, «Cinco mujeres con el mismo vestido» apunta más alto tanto en la calidad de sus parlamentos como en la evidente excentricidad de sus criaturas. Aún así, cabe aclarar que este picaresco muestreo de mujeres en conflicto no llega a ese óptimo nivel de comedia negra en el que la risa convive con la mueca de dolor.

Aquí no hay grandes sorpresas, ni se transgrede cierto costumbrismo previsible. Ball reunió a un quinteto de chicas de clase alta que asisten a una boda como damas de honor y que -por un motivo u otro- se sienten sapos de otro pozo en su propio ambiente. Además, todas detestan a Lucy (la contrayente) por encarnar a la perfección los valores y las ambiciones de su clase. Ellas son: Marilú ( Verónica Pelaccini) la hermana menor de Lucy, siempre enojada con su familia; Francis ( Valeria Lorca) la prima inocentona que tiende a irritar a sus compañeras con su fanatismo religioso; Mili ( Florencia Raggi) una lesbiana, hermana del novio, que termina resultando la más inteligente y madura de todas ellas; y por último, dos ex compañeras de estudios de Lucy: Trina ( Bernarda Pagés), un personaje muy «Sex in the city» (la típica mujer independiente y con mucha cama que detesta el matrimonio) y Georgina ( Romina Gaetani), una mujer frustrada por su matrimonio y con los nervios a flor de piel por culpa de un amor imposible.

Los mejores apuntes de la obra tienen que ver con el sexo. Ahí las chicas ganan en soltura y complicidad. Cuentan anécdotas graciosas y se divierten provocando a los invitados que atisban por la ventana; pero cuando se ponen a hablar de drogas, discriminación homosexual, intolerancia religiosa o abuso de menores, emerge un tonito «pour épater le bourgeois» con remate políticamente correcto que, a decir verdad, aburre un poco.

Un material de este tipo hubiera requerido un elenco más ducho en esto de pasar abruptamente de la comedia al drama, y del gesto ridículo a la bajada de línea. Sólo Lorca y Gaetani cumplen con creces las exigencias de sus personajes. Esta última directamente se roba la obra con sus desbordes tragicómicos y sus reacciones inesperadas.

El resto del elenco está bien marcado y le sobra material para lucirse, sólo falta que levante vuelo. Pelaccini no ahondó lo suficiente en el drama que oculta Marilú, pero maneja muy bien los rasgos adolescentes del personaje. Raggi supera el desafío de encarnar a una lesbiana, pero no resulta tan creíble cuando ridiculiza a las reinas de belleza. A Pagés y Claudio Tolcachir (un primo del novio que aparece hacia el final de la obra) se los ve demasiado acartonados sobre todo en la escena romántica del final.

Aún así, hay que reconocer que
Norma Aleandro tiene muy buena mano para la comedia, logra que resulten creíbles las situaciones más inverosímiles y extrae de los actores sus cuerdas más delicadas. En esta oportunidad, tejió un gracioso entramado de gestos y acciones físicas que disimula las obviedades del texto original.

Dejá tu comentario

Te puede interesar