Ramona fue sinónimo de chamamé

Espectáculos

Murió ayer a los 80 años la estrella del chamamé, Ramona Galarza, en el Hospital Pirovano, donde había sido internada tras sufrir un paro cardiorrespiratorio. Los restos de “la novia del Paraná” fueron trasladados a su natal Corrientes por orden del gobernador de esa provincia, Gustavo Valdés, donde serán enterrados en el panteón de su familia en el cementerio San Juan Bautista. Con más de 40 discos y participación en nueve películas, Ramona Galarza se convirtió en la principal referente de la música litoraleña en todo el país y en el exterior a partir de sus interpretaciones de clásicos como “Merceditas”, “La vestido celeste”, “Galopera” y su versión en guaraní de “Kilómetro 11”.

La primera aparición pública de Galarza, cuyo verdadero nombre era Ramona Modesta Onetto, fue en 1958 en el film “Alto Paraná”, de Catrano Catrani, protagonizado por Ubaldo Martínez, pero allí no cantaba, como sí lo hizo más tarde en clásicos del folklore en cine como los “Argentinísima”, de Julio Márbiz.

Instalada en Buenos Aires desde 1960, formó parte del llamado “boom del folklore”, que agrupó a figuras como Los Chalchaleros y Los Fronterizos. Actuó en peñas, festivales, teatros, radio y televisión representando la canción litoraleña, acompañada por artistas como Ariel Ramírez, Raulito Barboza y las orquestas de Carlos García y Oscar Cardozo Ocampo. En 1978 lanzó junto al acordeonista curuzucuateño Tarragó Ros -padre de Antonio Tarragó Ros- el disco “Los grandes del litoral”. En cine también participó en “Ya tiene comisario el pueblo” y “Mire que es lindo mi país”, entre otras. Su fama trascendió las fronteras y llegó a actuar en el Lincoln Center y el Carnegie Hall de Nueva York, además de escenarios europeos y de Australia.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario