15 de marzo 2001 - 00:00

Taylor Hackford: "Temo que Colombia sea otro Vietnam"

Taylor Hackford.
Taylor Hackford.
Mar del Plata - (14/03/2001) Sorprendió la presencia de una película de neto corte comercial hollywoodense dentro del Festival de Mar del Plata, «Prueba de vida» (que se estrena mañana mismo en el resto del país). Pero resultó muy agradable su autor, el ya conocido Taylor Hackford («Reto al destino», «Sol de medianoche», «El abogado del diablo»). Dialogamos con él.

Periodista: Su película «Prueba de vida» cuenta el drama de un ingeniero norteamericano secuestrado en la selva andina, y cómo su esposa y un joven negociador procuran rescatarlo. ¿Cómo eligió ese tema?

Taylor Hackford
: Siempre estoy buscando distintos temas dramáticos. A éste lo encontré en un artículo periodístico sobre la industria mundial del secuestro, un negocio en negro que mueve más de 1.000 millones de dólares anuales, y sobre el cual las compañías de seguros no quieren decir nada.

P.: ¿Tomó contacto con víctimas de secuestros?


T.H.:
Sí, estuve con algunas, y también con un contacto del ELN de Colombia, que es la capital mundial del secuestro y la droga. El secuestro es un problema mundial. En 95% de los casos la víctima es devuelta, pero hoy los criminales parecen cada vez más desesperados, las compañías de seguros tienen sus límites, cada grupo armado saca su tajada, y el propio gobierno norteamericano trata de involucrarse lo menos posible. La gente cree que su embajador intervendrá activamente, pero no es así. Entonces, como último recurso, la familia del secuestrado contrata un grupo de mercenarios, que también son criminales. Esto permitía darle un buen final de acción a mi película, ya que, de todos modos, no cuento un hecho real sino una ficción dramática. Es Hollywood, por supuesto.

P.: El público igual va a considerar un trasfondo real, y hasta puede hacer una discusión ideológica.


T.H.:
Le diré. Cuando joven, integré los Cuerpos de Paz enviados al mundo por los Estados Unidos. Llegué a Bolivia tres meses después de la muerte del Che Guevara. Descubrí una cultura muy rica, pude hablar castellano, y mirar mi sociedad de modo diferente. Eso me llevó más tarde a interesarme en la vida de los inmigrantes latinos, por eso produje «La bamba» y « Sangre por sangre». Entonces, el mundo era otro. Ahora, con el fin de la Guerra Fría, todo ha cambiado. Era muy sencillo decir ellos y nosotros, izquierda y derecha, pero las cosas son más complejas. Por eso la primera imagen que aparece en « Prueba de vida» es el dinero, dinero para pagar una vida humana, y ambiento el comienzo de mi historia en Chechenia, otro lugar donde la industria del secuestro está creciendo apresuradamente.

Ambientación

P.: Pero el resto de la historia se ambienta en Tecala, un país inventado.

T.H.: Seguramente todos van a reconocer que es Colombia, pero, como por razones de seguridad nosotros filmamos en Ecuador, los ecuatorianos nos pidieron por favor que inventáramos cualquier nombre. Ellos tienen una frontera muy sensible con Colombia, las FARC operan allí cerca, recuerdo inclusive ese caso cercano de cinco secuestrados en Ecuador (uno de ellos, argentino), liberados a un precio muy alto.

P.: En el festival, un periodista bogotano estaba medio molesto con su película. «¿Seremos los nuevos villanos de Hollywood, su Vietnam favorito?»


T.H.:
Antes era Medio Oriente. Ojalá Colombia no sea realmente otro Vietnam, pero dentro de poco Norteamérica les dará mil millones de dólares a los militares colombianos. ¿Se imagina qué puede pasar?

P.: Volviendo a su película, ¿cómo eligió las locaciones y los protagonistas?

T.H.: Hollywood quería que fuéramos a México. Pero yo conozco la diferencia entre las montañas mexicanas y los Andes. No hay como esas locaciones naturales, sobre todo cuando uno necesita un cuadro más grande que el de la televisión. Y Ecuador tenía precios accesibles, aunque en este caso la diferencia de costos se pierde en el transporte de todo el equipo. Además, la mayoría de los actores son sedentarios, no les gusta alejarse demasiado de sus casas, y convencerlos es otro precio. Por suerte Meg Ryan quería hacer un papel dramático, y Russell Crowe, cuando lo contraté, todavía no era la estrella que es en este momento. Me gusta mucho su ductilidad, cómo cambia de un papel a otro, e inclusive aquí, que primero aparece tipo vendedor de seguros, gris, de corbata, y al final es un asesino, tiene sangre en sus manos, no puede vivir normalmente con esa mujer...

P.: Hablando de mujeres, perdone la indiscreción. Usted está casado con la actriz Helen Mirren. ¿Cómo hizo para conquistarla?


T.H.: Pura suerte. Mucha suerte, porque no hay ninguna otra mujer como ella.

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