Nadie duda que se debe preservar el mural pero cabe cuestionar: ¿era necesario tal despliegue de fuerzas para constatar el estado en que se encuentra la obra? El secretario de Cultura, Pero en esta seguidilla de desencuentros, la abogada
Detalla con documentos a la vista que en 1992 la firma Seville que luego vendió el mural a Dencanor suscribió un convenio de exhibición con el Estado, que en el 2001 su cliente ofreció al ex presidente
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