En una carta pública en el diario The New York Times, Woody Allen aseguró que quería a Dylan Farrow, la hija de su expareja, y que nunca la abusó, diferente a lo que difundió recientemente ella. Además, apuntó a que la madre, Mia Farrow, fue quien la incitó a odiarlo a través de "falsas acusaciones".
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"Por supuesto que no abusé de Dylan. La quería y esperaba que un día entendería cómo había sido engañada y explotada por una madre más interesada en su propia enconada ira que en el bienestar de su hija", escribió el director y actor.
Por ello, dijo que "ser enseñada para odiar a tu padre y hacerte creer que ha abusado de tí ha supuesto un daño psicológico en esta adorable joven y Soon-Yi (la actual pareja del director) y yo esperamos que un día entienda quién la ha convertido en realidad en víctima".
En la que anunció como su primera y única declaración sobre el asunto, Woody sostuvo que "nadie quiere evitar que las víctimas de abusos hablen, pero hay que tener en cuenta que a veces hacen acusaciones falsas y eso es también algo terriblemente destructivo".
Dylan Farrow, de 28 años, aseguró en una carta abierta enviada al columnista Nicholas Kristof, hace una semana, que los abusos comenzaron cuando ella sólo tenía 7 años.
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