26 de agosto 2026 - 12:13

Debuta un nuevo sistema de cobro para deudores: pese a los reparos de los bancos, el BCRA lo pone en marcha

El llamado Cobro con Transferencia busca facilitar el recupero de préstamos en un mercado donde cada argentino tiene, en promedio, ocho cuentas financieras. No habrá prórroga formal, pese a las demoras de implementación.

Cómo se implementará el sistema de Cobro con Transferencia y cuáles son los pedidos de los bancos. 

Cómo se implementará el sistema de Cobro con Transferencia y cuáles son los pedidos de los bancos. 

En medio de debate sobre la morosidad, el Banco Central (BCRA) avanza con la puesta en marcha de una nueva herramienta para facilitar el cobro de préstamos digitales. Se trata del “Cobro por Transferencia”, un mecanismo que permitirá a bancos y Proveedores No Financieros de Crédito (PNFC) debitar automáticamente la cuota de un crédito desde una cuenta del cliente radicada en otra entidad, siempre que el usuario haya dado previamente su autorización.

La normativa fue oficializada por el BCRA en marzo y estableció como fecha límite el lunes 31 de agosto para que las entidades tengan operativos sus sistemas. Sin embargo, este sistema, según pudo averiguar Ámbito, tiene demoras en el sistema bancario y si bien no hubo un pedido de prórroga oficial, esta medida podría llevar un poco más de tiempo. Por el momento, según averiguó este medio, no habrá prórroga.

El objetivo es incorporar una alternativa de cobro al débito inmediato (Debin), aunque su implementación generó reparos entre bancos y empresas fintech desde un principio. Para las fintech, sin embargo, la posibilidad de avanzar hacia un esquema de cobro entre distintas cuentas es un reclamo que lleva tiempo sobre la mesa.

Una de las principales razones tiene que ver con la multiplicidad de cuentas que utilizan los argentinos. Según un informe de COELSA, el 72% de los usuarios financieros —unos 27 millones de personas— tiene simultáneamente una cuenta bancaria y una billetera virtual. A su vez, unos 8 millones operan únicamente con cuentas bancarias (CBU) y otros 2 millones solo con cuentas virtuales (CVU). En promedio, cada argentino tiene ocho cuentas abiertas: cuatro CBU y cuatro CVU.

Esta dinámica también genera dificultades a la hora de recuperar los créditos. Desde el sector fintech explican que algunos usuarios solicitan un préstamo a través de una billetera virtual y luego dejan de fondear esa cuenta, dejan de utilizar la aplicación o directamente la eliminan, lo que dificulta el cobro de las cuotas aun cuando tengan fondos disponibles en otras entidades.

Por eso, las fintech vienen impulsando un esquema que, con el consentimiento previo del usuario, permita cobrar las cuotas desde otras cuentas de su titularidad. El planteo apunta a que la obligación quede asociada a la persona y no exclusivamente a la plataforma o cuenta a través de la cual se otorgó el crédito. Sin embargo, los blancos plantean reparo porque podrían perder el fondeo de las cuentas.

Cómo funcionará el nuevo cobro de cuotas

El mecanismo estará vinculado a los nuevos préstamos digitales. Al momento de contratar el crédito, el cliente podrá autorizar a la entidad prestamista a cobrar las cuotas directamente desde la cuenta en la que recibió originalmente los fondos, incluso cuando esa cuenta corresponda a otra institución. Esto significa que una entidad que otorgó un préstamo podrá solicitar el débito de la cuota sobre una cuenta del cliente radicada en otro banco o proveedor de servicios de pago, bajo las condiciones establecidas por el BCRA.

Sin embargo, no se trata de una autorización para retirar dinero de cualquier cuenta del deudor. Según la normativa, el mecanismo queda limitado a la cuenta específica en la que originalmente se acreditó el préstamo.

Además, el usuario deberá haber prestado su consentimiento previamente y podrá revocarlo en cualquier momento.

Qué límites tendrán los débitos

El Banco Central estableció una serie de condiciones para evitar débitos excesivos y limitar situaciones de sobreendeudamiento. Las cuotas deberán ser fijas e iguales durante toda la vida del crédito, mientras que el monto debitado no podrá superar el 30% de los ingresos del cliente.

La entidad también deberá notificar al usuario con al menos 24 horas de anticipación antes de efectuar el débito. En caso de que no haya fondos suficientes, habrá un intento inicial de cobro y podrán realizarse hasta dos reintentos adicionales: uno a las 48 horas y otro a las 96 horas.

La entidad también deberá notificar al usuario con al menos 24 horas de anticipación antes de efectuar el débito.

La entidad también deberá notificar al usuario con al menos 24 horas de anticipación antes de efectuar el débito.

Otros de los reparos de los bancos

Uno de los principales cuestionamientos apunta al alcance del sistema. Las entidades solo podrán cobrar desde la cuenta donde se depositaron originalmente los fondos del préstamo, lo que limita las posibilidades de recuperación cuando el cliente traslada posteriormente su dinero hacia otras cuentas.

También existen reparos respecto de los fondos mantenidos en billeteras virtuales. El mecanismo no permite realizar débitos sobre dinero colocado en fondos comunes de inversión, cuentas remuneradas o utilizado para comprar dólar MEP, donde puede encontrarse parte de la liquidez de los usuarios. A esto se suma otra limitación: como las cuotas deben permanecer idénticas, no pueden incorporarse punitorios por mora dentro del mecanismo.

De esta manera, el nuevo sistema busca ofrecer una herramienta adicional para el cobro de préstamos digitales, pero su alcance efectivo dependerá de cuánto demoren los bancos en implementar el sistema en un mercado en el que los usuarios distribuyen cada vez más sus fondos entre bancos, billeteras virtuales e instrumentos de inversión.

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