El súper dólar no pierde su hegemonía: el euro cayó a mínimos desde el 2002

Finanzas

El euro lleva perdido un 10% frente al dólar este año y está cerca del punto de paridad psicológicamente crucial que vio por última vez a mediados de 2002, cuando tenía solo tres años.

Desde que aumentaron los riesgos de recesión global el dólar se vio fortalecido mientras que otras monedas, entre las cuales se encuentra el euro, fueron golpeados a medida que los crecientes precios de la gasolina en Europa empeoran los temores de crecimiento económico.

Los analistas predicen que el euro, que el martes alcanzó su nivel más bajo desde 2002, caerá pronto a la paridad. "El euro es visto como particularmente vulnerable dada la fuerte dependencia de Alemania, Italia y otros países del gas ruso, y los temores de que aumentos considerables en las tasas del Banco Central Europeo puedan reavivar otra crisis de deuda de la zona euro", dijeron los operadores

"Todo esto significa que el euro caerá aún más y los mercados se están dando cuenta de eso", dijo Jordan Rochester, estratega de divisas de Nomura Securities y amplió: "Estamos buscando la paridad y la pregunta es si es un movimiento demasiado pequeño o si puede bajar aún más. Creemos que puede".

¿Cuánto bajó?

El euro lleva perdido un 10% frente al dólar este año y a 1,0238 está cerca del punto de paridad psicológicamente crucial que vio por última vez a mediados de 2002, cuando tenía solo tres años. También tocó mínimos de siete años frente al franco suizo y caía frente a la libra esterlina y el yen, aunque pocos están dispuestos a decir que ha tocado fondo todavía.

Los analistas de Nomura redujeron su objetivo euro/dólar a 0,95 dólares y dijeron que la paridad podría romperse en agosto. Citibank dice que un movimiento hacia la paridad es "inevitable".

Pero Nomura dijo que la marca de 0,95 dólares no era tan importante históricamente, y señaló que el euro cayó de 1,17 dólares después de su creación a 0,82 dólares en octubre de 2002. Extrapolando hacia atrás utilizando sus monedas heredadas, el euro se negoció en 0,6444 dólares en febrero de 1985, agregaron.

Crisis energética

El aumento de los precios del gas y las advertencias de un gran recorte en el oferta de Rusia están generando preocupación por una gran crisis energética europea este invierno boreal.

Los precios del gas natural se han duplicado desde los mínimos de junio y se han disparado un 465% durante el último año. Estalló una enorme disputa por el mantenimiento de un oleoducto entre Rusia y Alemania; la zona del euro importó alrededor del 40% de sus necesidades energéticas de Rusia justo antes de que estallara la guerra en Ucrania.

Sumado a eso, los trabajadores petroleros noruegos acaban de declararse en huelga, lo que podría sacar del mercado 292.000 barriles del equivalente de petróleo del gas natural.

Recesión

Los economistas esperan que la zona euro entre en recesión más rápido que sus competidoras. Nomura espera que la economía del euro entre en recesión en el tercer trimestre con una caída total del PIB del 1,7%.

Un aumento en los rendimientos de los bonos está avivando aún más los riesgos de recesión. Los costos de endeudamiento de los gobiernos europeos han aumentado más rápido en las últimas dos semanas en comparación con los Estados Unidos, lo que indica un endurecimiento más veloz de las condiciones financieras.

"Los riesgos de recesión y las rebajas en el crecimiento europeo que estamos viendo están impulsando estos movimientos (del euro)", dijo Grace Peters, directora de estrategia de inversión de EMEA en JPMorgan Private Bank.

Inflación importada

La baja del euro es otro dolor de cabeza para el Banco Central Europeo (BCE), que lidia con una inflación récord debido a que una moneda débil alimenta los precios de importación. La autoridad monetaria del BCE, François Villeroy de Galhau, dijo en mayo antes de la última caída que la debilidad del euro dificulta alcanzar la meta de inflación del 2%.

Se espera ampliamente que el BCE comience a subir las tasas este mes, su primer aumento desde 2011.

Sin embargo, el aumento de los precios de la energía eleva los riesgos de recesión, por lo que los mercados monetarios han reducido las apuestas agresivas de aumento de tasas.. Una moneda significativamente más débil normalmente preocuparía al BCE, pero sobre una base ponderada de comercio, que los encargados de la política monetaria tienden a rastrear, el euro se ha mantenido mucho mejor.

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