El crédito fintech continúa ganando terreno en la Argentina y ya alcanza a más de 8 millones de personas. En apenas dos años, la cantidad de usuarios del sector aumentó 121%, muy por encima del crecimiento registrado por el conjunto del sistema financiero.
Así se desprende de la quinta edición del Informe de Crédito Fintech, elaborado por el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) y la Cámara Argentina Fintech, con datos correspondientes a febrero de 2026. El estudio utiliza información de la Central de Deudores (CENDEU) del Banco Central (BCRA), que releva las financiaciones vigentes de personas y empresas.
La expansión fue significativa: la base de clientes fintech pasó de 3,7 millones a 8,1 millones en dos años, un incremento del 121%. En el mismo período, el total de personas con financiamiento dentro del sistema pasó de 16,5 millones a 21 millones.
De esta manera, casi cuatro de cada diez personas con crédito formal tienen actualmente algún financiamiento fintech, frente a una proporción cercana a dos de cada diez dos años atrás.
El crecimiento también se refleja en la cantidad de operaciones. Las fintech originan actualmente el 25% de los créditos vigentes del sistema, con unas 9,8 millones de asistencias. Sin embargo, su peso cae considerablemente cuando se observa el dinero involucrado: representan apenas el 3,3% del volumen total de crédito, aunque esa participación se duplicó en los últimos dos años.
La diferencia responde, en buena medida, al tipo de financiamiento que caracteriza al sector.
Créditos más chicos y nuevos usuarios
El monto promedio de un crédito fintech a personas fue de $541.394 en febrero, muy por debajo de los $988.106 correspondientes a otros proveedores no financieros de crédito (PNFC) y de los $4,1 millones promedio registrados entre las entidades financieras tradicionales.
Otro de los datos relevantes es el papel que están teniendo estas compañías como puerta de entrada al financiamiento formal. De los 8,1 millones de clientes fintech, alrededor de 2,3 millones operan exclusivamente con este tipo de compañías, mientras que otros 5,8 millones combinan estas plataformas con bancos u otros proveedores de crédito. La cantidad de clientes exclusivamente fintech aumentó en 530.000 personas durante el último año.
El perfil de los usuarios también presenta diferencias respecto del sistema bancario tradicional. El 53% de los clientes fintech son mujeres, mientras que el 51% de la base tiene entre 18 y 39 años. En las entidades financieras tradicionales, ese último segmento representa el 32%.
La otra cara de la expansión: qué pasa con la mora
El fuerte crecimiento del crédito se produjo, sin embargo, en un escenario de deterioro de la calidad de las carteras que no fue exclusivo de las fintech.
Según el informe, la mora total fintech llegó al 30,5%, mientras que la denominada "mora operativa" —que contempla atrasos de entre 30 y 360 días y excluye el stock de incobrables de más de un año— se ubicó alrededor del 22% y comenzó a mostrar señales de estabilización durante los últimos meses.
Los indicadores de alta frecuencia también aportan una señal en esa dirección. Los "roll rates", que miden la proporción de créditos que pasan de una situación normal a atrasos de entre 30 y 90 días, descendieron hasta 3,2% en febrero, luego de haber alcanzado un pico en noviembre de 2025.
A pesar de que la morosidad fintech se encuentra por encima del promedio, su impacto sobre el conjunto del sistema sigue siendo limitado debido al menor volumen de los préstamos. Las fintech representan el 8% del crédito con atraso, frente al 74,1% correspondiente a entidades financieras y el 17,9% de otros proveedores no financieros.
Se observa una lenta regularización de las deudas fintech
Argentina todavía tiene poco crédito
La expansión fintech ocurre, además, sobre una economía que continúa mostrando una baja profundidad crediticia en comparación con la región.
El crédito bancario al sector privado equivale al 13,1% del PBI argentino, por encima del mínimo de 10,6% registrado en 2022, pero muy lejos del promedio latinoamericano, del 47,8%. La brecha es todavía mayor frente a Chile, donde representa el 75,6% del PBI, y Brasil, con el 74,9%.
El informe vincula la recuperación reciente del financiamiento privado con la estabilización macroeconómica y el desarme de las Leliq, que generaron un efecto de "crowding in" y permitieron que una mayor proporción de los activos bancarios volviera a destinarse al sector privado.
Las fintech señalan que no hay riesgo sistémico pese a la suba de la morosidad
Sin embargo, el crecimiento del crédito convivió con un aumento de la mora de las familias y un mayor costo real del endeudamiento. El estudio señala que la desinflación avanzó más rápidamente que la reducción de las tasas activas, encareciendo el crédito en términos reales y presionando sobre los ingresos disponibles de los hogares.