Pese a que el Gobierno y la mayoría de las consultoras privadas ya espera que la morosidad marque un descenso hacia fin de año, las personas que se encuentran afectadas por esta problemática, todavía mantienen la preocupación en relación a sus ingresos.
Morosidad: crece el estrés financiero y 1 de cada 4 endeudados toma crédito para pagar otras deudas
Una encuesta nacional a la que tuvo acceso Ámbito, mostró que el 71,9% de los consultados tiene algún tipo de deuda. La tarjeta de crédito es el principal instrumento de financiamiento y un 33,4% se endeudó para comprar alimentos y cubrir los gastos del mes.
-
El BCRA confirmó un nuevo récord de la mora en las familias durante julio, mientras crece refinanciamiento de deudas
-
Morosidad en CABA: Banco Ciudad bajó al 28% la tasa para refinanciar deudas
Por qué la morosidad sigue siendo un tema recurrente para los argentinos.
El deterioro de la capacidad de pago de los hogares sigue marcando señales amarillas sobre la morosidad y el endeudamiento de las familias argentinas. Con ingresos que todavía resultan insuficientes para una parte importante de la población, el crédito aparece cada vez más asociado al financiamiento de gastos cotidianos y, en algunos casos, al pago de deudas anteriores.
Así se desprende del último Monitoreo de Opinión Pública elaborado por Management & Fit, al que tuvo acceso Ámbito, correspondiente a julio de 2026, que muestra que el 71,9% de los encuestados declaró encontrarse endeudado. La encuesta fue realizada entre el 20 y el 31 de julio sobre residentes de Argentina de entre 16 y 75 años. Contó con 2.600 casos efectivos y 2.200 ponderados a nivel nacional, con un margen de error de +/-2,1% y un nivel de confianza del 95%.
Los resultados permiten observar las dificultades financieras que atraviesan los hogares en un momento en el que la mora en los créditos a las familias viene mostrando señales de deterioro.
Tarjetas y préstamos, las principales fuentes de deuda
La tarjeta de crédito se consolidó como el principal instrumento utilizado por las familias para endeudarse, con el 37,2% de las respuestas. En segundo lugar aparecen los préstamos personales o de libre disponibilidad otorgados por bancos y financieras, con el 28,1%, mientras que los créditos provenientes de billeteras virtuales representan otro 9,9%.
Más atrás se ubican el endeudamiento informal con familiares o amigos, con 3,3%, y los créditos hipotecarios o prendarios, con 2,3%.
Pero más allá del instrumento utilizado, el dato que refleja con mayor claridad la presión sobre los presupuestos familiares aparece al analizar para qué se endeudan los hogares.
El 33,4% de los endeudados afirmó haber recurrido al crédito principalmente para comprar alimentos y cubrir los gastos del mes, convirtiendo a los consumos básicos en el principal destino del endeudamiento.
Además, otro 25,9% señaló que tomó deuda para pagar otras obligaciones, refinanciarse o ponerse al día. Es decir, aproximadamente uno de cada cuatro endeudados recurrió a nuevo financiamiento para afrontar compromisos financieros anteriores.
Los bienes durables aparecen recién en tercer lugar, con el 13,7%, seguidos por el financiamiento destinado a sostener un emprendimiento o negocio, con el 8,5%; salud, con el 5,9%; alquiler o vivienda, con el 4,4%; y educación, con el 2,4%.
Más de la mitad tiene dificultades para cubrir sus gastos
El endeudamiento se produce en un contexto en el que una proporción mayoritaria de los hogares reconoce dificultades para cubrir sus gastos habituales. En julio, el 53,6% aseguró que sus ingresos familiares no alcanzaban, 1,5 puntos porcentuales más que en junio.
Dentro de ese grupo, un 33,4% respondió que sus ingresos no alcanzan y enfrenta “algunas dificultades”, mientras que otro 20,2% aseguró atravesar “grandes dificultades”.
En contrapartida, el 34,8% indicó que llega justo a fin de mes, sin grandes dificultades, y apenas un 10,7% sostuvo que sus ingresos le alcanzan bien y puede ahorrar.
El deterioro resulta más pronunciado entre las mujeres, las personas mayores de 40 años y quienes tienen un nivel educativo bajo, según la segmentación del relevamiento.
Llegar a fin de mes, la principal preocupación
Las dificultades también aparecen cuando se consulta directamente cuáles son los principales problemas personales. La dificultad para llegar a fin de mes encabezó las respuestas con el 24%, seguida por los bajos ingresos, con el 20,4%.
En conjunto, los problemas de índole económica concentraron el 71,4% de las menciones. Entre ellos también aparecen los problemas de endeudamiento personal o familiar. Al mismo tiempo, el 37,5% calificó negativamente su situación económica personal, frente a un 26% que realizó una evaluación positiva.
La combinación entre el elevado uso de tarjetas de crédito, el peso de los préstamos personales y la proporción de familias que toma deuda para pagar deuda constituye una señal relevante para seguir la evolución de la morosidad durante los próximos meses.





