El mensaje del presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, sobre la inflación y las tasas de interés en la conferencia de banca central de Jackson Hole de este año tendrá un tono totalmente diferente al que emitió en el mismo evento hace apenas un año. Qué se espera de su discurso.
En aquel entonces, Powell utilizó una serie de gráficos para ilustrar por qué esperaba que las presiones sobre los precios se redujeran, así como sus motivos para creer que una nación aún empleada por debajo de su capacidad y azotada por la pandemia del COVID-19 necesitaba el apoyo continuo del banco central estadounidense.
Si bien el escenario montañoso de Jackson Hole sigue siendo el mismo, el panorama económico cambió: la Reserva Federal dirigida por Powell combate ahora una elevada inflación con la mayor serie de suba de tasas de interés en 40 años.
Implicancias de un endurecimiento de la política económica
Ante un escenario de tasas de interés altas los préstamos se vuelven menos atractivos, ya que las condiciones a los consumidores se endurecen. De ahí, que éstos sean menos propensos a hacer grandes compras o a pedir créditos. La falta de gasto equivale a una menor demanda, lo que ayuda a mantener los precios estables y evitar la inflación.
Una economía con tasas de interés altos también provoca que la divisa de esa economía se revalorice. En este sentido, el comercio internacional también se ve afectado. Si sus socios comerciales no realizan movimientos en este sentido, la economía que tiene tasas altas gozará de importaciones más baratas.