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26 de septiembre 2026 - 00:00

La turbulencia de los bonos de EEUU también golpea a la deuda local y empuja al alza el riesgo país

El panorama de la deuda global, principalmente la de EEUU, echó más leña al fuego a la situación de los bonos soberanos argentinos, que vienen experimentando un revés desde agosto.

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Volatilidad global: por qué los bonos de EEUU impactan en Argentina.

Depositphotos

El riesgo país se encontraba experimentando un sostenido revés durante las últimas semanas, producto de la incertidumbre de cara a las elecciones del próximo año, los últimos datos económicos y la menor compra de reservas del BCRA. La renovada volatilidad en los bonos del Tesoro de EEUU no hizo más que agravar ese problema para el Gobierno, que ve alejarse la posibilidad de que el índice elaborado por JP Morgan regrese a los 400 puntos en el corto plazo.

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Los bonos de deuda argentina emitidos bajo legislación neoyorquina volvieron a caer este viernes y acumulan un derrumbe de hasta 4% solo en las últimas cinco ruedas. Como consecuencia, el riesgo país extendió su racha alcista y alcanzó los 602 puntos básicos en la última rueda de la semana. De esta manera, acumula un alza del 22% en lo que va del mes.

Por qué suben los bonos de EEUU

El Head of Research de Aurum Valores, Pablo Repetto, explicó a Ámbito que el incremento del riesgo país es producto tanto de factores internacionales como locales. En el plano global, explicó que fue producto de "la suba de la tasa de interés libre de riesgo", es decir, de la tasa de los bonos estadounidenses. Por ejemplo, en el tramo a 30 años, los "Treasury" alcanzaron un rendimiento de 5,9%, su nivel más alto desde 2004.

Ese incremento tiene explicaciones multicausales. Repetto señaló que, por un lado, las presiones inflacionarias "se mantienen firmes en Estados Unidos", lo que eleva las predicciones del mercado de que la Reserva Federal (Fed) seguirá subiendo sus tasas de interés de referencia, debido a que existe "fortaleza de ciertos sectores de la economía que permiten que haya espacio para que esa decisión de la Fed se consolide y se materialice".

Según el FedWatch de CME Group, existe más del 64% de posibilidades de que el banco central norteamericano aumente 25 puntos básicos la tasa en la reunión del 28 de octubre.

De manera complementaria, desde Portfolio Personal Inversores (PPI) remarcaron que la guerra en Medio Oriente "no parece encontrar una resolución clara de corto plazo e Irán parece tener incentivos para extenderla al menos hasta las elecciones de medio término en Estados Unidos en noviembre", lo cual eleva las expectativas de inflación en el corto y mediano plazo.

Eso trae otro problema: "En la medida en que el conflicto se prolonga, el gobierno estadounidense debe continuar financiando la guerra, lo que deteriora el equilibrio fiscal, uno de los factores estructurales que empujan al alza el costo de financiamiento del Tesoro", explicó PPI.

Bonos de EEUU: la volatilidad golpea la deuda local.

El malestar se extiende a otros mercados

A eso se le agrega que el conflicto con Irán complica el panorama macroeconómico de otras potencias, como Japón o Europa, que también están registrando ventas generalizadas de su deuda soberana. "Esto vuelve más atractivos sus rendimientos locales y otorga mayores incentivos a los tenedores extranjeros de 'Treasuries' para repatriar sus capitales".

El caso de Japón es particularmente importante, ya que el yen "muchas veces sirve como instrumento para el carry trade en otras monedas", destacó Repetto. La suba de tasas en la última reunión del Banco de Japón (BoJ) volvió a apreciar a la moneda nipona y su deuda soberana, lo que reduce la liquidez global.

Por último, destacó "la persistente emisión de deuda asociada a las necesidades de inversión en inteligencia artificial" por parte de las grandes tecnológicas, lo que genera una competencia entre la deuda corporativa y la deuda gubernamental. "Eso repercute en toda la estructura de tasa de interés global", explicó a este medio. "Todo eso tiene repercusiones sobre toda la deuda soberana, no solo argentina, sino de todos los países", agregó.

Roberto Silva, analista de la Oficina de Inversiones de Cohen, explicó a este medio que en el último mes la tasa de EEUU a 5 años subió desde 4,35% hasta 5,02% (+0,67%), mientras que la tasa del GD35 pasó de 10,07% a 11,75% (+1,68%). "El motivo de que la tasa argentina suba más que la americana se puede separar en dos razones", afirmó.

Y desarrolló: "En primer lugar, está el 'efecto sustitución': si la curva de EE.UU. rinde 0,68% más, el inversor va a exigirle 0,68% más de tasa al bono argentino para no cambiarse de bono. En segundo lugar, hay un 'efecto ingreso', lo que implica que con tasas más altas es más costoso para el gobierno refinanciar sus deudas, afectando la capacidad de repago".

Riesgo país: los factores locales detrás de la suba

Sin embargo, el factor internacional se acopló a una serie de elementos de la coyuntura local que ya estaban generando incertidumbre entre los inversores. "Las negativas lecturas que dejaron los últimos indicadores de actividad económica y de pobreza acentúan la prudencia de los operadores, toda vez que vuelven a reflejar las dificultades que enfrenta la 'micro'", planteó el economista Gustavo Ber.

Además, señaló que "esta debilidad podría resultar particularmente inoportuna por sus efectos sobre el estado de ánimo social, precisamente cuando comienzan a delinearse las estrategias electorales".

Por su parte, Repetto consideró que "daba la sensación como que el mercado estaba bastante complaciente en términos de lo que sería el riesgo país en un contexto preelectoral". Señaló que "el problema no es que el riesgo país vaya a 640 puntos, sino que en realidad estaba bastante bajo cuando estaba en 400".

Sostuvo que el riesgo país esté en la zona de 600 puntos "no sería muy extravagante en un contexto preelectoral", sumado a los datos "malos" de actividad y pobreza y al factor de que "últimamente el Banco Central ha decidido reducir su ritmo de compra de divisas", en un contexto en que el Gobierno debe hacer frente a un nuevo compromiso con el FMI.

Por ejemplo, desde Adcap Grupo Financiero remarcaron que "la acumulación de reservas sigue siendo lenta y sensible a la demanda a los niveles actuales del tipo de cambio oficial". Como porcentaje del volumen operado en el MULC, las compras del BCRA se desaceleraron significativamente: pasaron de ser el 18,6% en julio al 6,8% en agosto y el 2,4% en lo que va de septiembre.

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