Tal como había anticipado el mercado, la Reserva Federal (Fed) decidió subir las tasas de interés unos 25 puntos básicos, hasta el 4%. Se trata de la primera vez desde 2023 en que el banco central norteamericano da marcha atrás en la flexibilización de su política monetaria. Una inflación que no logra acercarse a la meta del 2% anual y la volatilidad en los precios de la energía que causó la guerra en Medio Oriente fueron los factores determinantes.
La Fed subió las tasas por primera vez desde 2023 y no proyecta un recorte para el próximo año
Además, el banco central norteamericano incluyo una actualización de sus proyecciones macroeconómicas. El mercado busca saber si será un solo incremento o el inicio de un nuevo ciclo de subas.
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La Fed subió las tasas por primera vez en más de tres años y anticipó nuevos aumentos
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Wall Street sostiene el rebote en la cuenta regresiva a la decisión de la Fed
El mandato de la Fed es llevar la inflación interanual al 2%. Sin embargo, actualmente se encuentra por encima del 3%.
En el comunicado que acompañó la decisión, se conoció que el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) — el organismo dentro de la Fed encargado de decidir el movimiento de la tasa — tomó la decisión de manera unánime. Eso signicia que los 12 miembros — incluido su presidente, Kevin Warsh — votaron a favor del incremento, un triunfo de los tres "halcones" que en julio pasado votaron a favor de incrementar la tasa.
Tasas más altas por más tiempo
Además de la decisión sobre los tipos de interés, también se incluyeron las proyecciones macroeconómicas que el organismo publica de manera trimestral. El dato más saliente es que la ruta de tasas se revisó decididamente al alza.
La mediana de la tasa de fondos federales para 2026 subió de 3,8% a 4,1%, y para 2027 el salto es aún mayor, de 3,6% a 4,1%. Algo similar se observó en 2028: la proyección pasó de 3,4% a 3,9%.
Eso sugiere que el FOMC pasó de anticipar recortes progresivos a proyectar una política más restrictiva durante más tiempo, lo que en la jerga financiera se conoce como "higher for longer": tasas más altas por más tiempo.
De todas maneras, el nivel de largo plazo apenas se mueve: pasó de 3,1% a 3,2%, lo que indica que el ajuste es percibido por los miembros del Comité como cíclico, no estructural.
Una inflación más alta, pero un desempleo más bajo
La inflación se revisó levemente al alza. Tanto la inflación PCE general como la subyacente mostraron revisiones de +0,1 punto porcentuales en 2026 y 2028, mientras que para 2027 se mantiene sin cambios. De esa manera, la inflación general sería de 3,7% anual este año, 2,3% el siguiente y 2,1% en 2028.
Si bien subir tasas para combatir la inflación implicaría anticipar cierto enfriamiento del mercado laboral, el desempleo se revisó a la baja. En los tres años comparables (2026-2028), la mediana de la tasa de desempleo cayó entre 0,1 y 0,2 puntos porcentuales, por lo que para 2028 se llegaría a un nivel de desocupación de 4,1%.
De manera similar, el crecimiento del PBI se revisó levemente al alza, con una mejora de 0,1 puntos en 2026 (+2,3%) y 2027 (+2,4%), sin cambios en 2028 (+2,2%).
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