Netflix presentó este jueves los resultados del segundo trimestre con ingresos prácticamente en línea con las previsiones y una ganancia por acción levemente superior al consenso. Sin embargo, el flujo de fondos libre quedó muy por debajo de lo esperado y las proyecciones para el próximo período anticiparon menores beneficios y márgenes.
Así, las acciones caían un 8,5% en las operaciones posteriores al cierre, luego de haber terminado la jornada con una suba de casi 1%.
Los ingresos crecieron 13,4% interanual, impulsados por la incorporación de suscriptores y el desarrollo del negocio publicitario. En ese sentido, Paulino Seoane, Head Investment Ideas de Balanz, explicó que el avance estuvo sostenido “principalmente por el crecimiento de suscriptores y los ingresos publicitarios”, aunque señaló que la cifra se ubicó ligeramente por debajo de las expectativas del mercado.
De esta manera, el balance volvió a exponer el contraste entre los resultados financieros y la perspectiva de los inversores que atraviesa Netflix. En este sentido, la empresa mantiene una expansión de dos dígitos y mejora sus resultados operativos, pero los inversores todavía esperan nuevos motores de crecimiento que permitan sostener ese desempeño y recuperar el valor perdido por la acción.
Los beneficios superaron las previsiones, pero la generación de efectivo quedó rezagada
Al analizar los resultados, Tomás Sisto Bourel, research & investment analyst de Fortress Capital, señaló que “en el segundo trimestre, Netflix reportó ingresos por u$s12.600 millones, en línea con lo esperado, y un beneficio por acción de u$s0,80, levemente por encima de los u$s0,79 estimados”.
A su vez, el desempeño operativo también superó las previsiones. De acuerdo con Seoane, el beneficio operativo alcanzó los u$s4.190 millones, por encima de los u$s4.130 millones esperados y de los u$s3.780 millones obtenidos durante el mismo período del año anterior.
De ese modo, la empresa logró mantener el crecimiento de sus ventas y mejorar sus ganancias frente al segundo trimestre de 2025.
Sin embargo, la generación de efectivo mostró una diferencia amplia respecto de las estimaciones. En ese sentido, Sisto Bourel explicó que “el flujo de fondos libre se ubicó en u$s1.500 millones, frente a los u$s2.600 millones previstos”.
De esta forma, a pesar de la mejora financiera en los resultados, el mercado concentró su atención en la capacidad de Netflix para transformar el crecimiento de los ingresos y del resultado operativo en una mayor disponibilidad de recursos, lo que derivó en que los inversores de bajaron el pulgar a la acción en el mercado.
KPop Demon Hunters se convirtió en la película más vista de Netflix, con 325,1 millones de visualizaciones en sus primeros 91 días. El desempeño del catálogo sigue siendo clave para sostener suscripciones, publicidad y permanencia de los usuarios.
La falta de catalizadores mantiene bajo presión a la acción
La reacción posterior al balance se produjo después de una caída de 10% durante el último mes, de 30% en tres meses y de más de 40% en el último año. Además, desde los máximos alcanzados en junio de 2025, la pérdida se aproxima al 45%.
Según Sisto Bourel, “el castigo responde principalmente a las dudas generadas por su fallida estrategia de adquirir los estudios y activos de streaming de Warner Bros. Discovery, que reabrió interrogantes sobre la capacidad de la compañía para sostener su crecimiento de manera orgánica, junto con señales de menor engagement y la salida de Reed Hastings de la presidencia”.
Por consiguiente, aunque Netflix mantiene una expansión de dos dígitos y continúa posicionada entre las principales empresas globales de medios, el especialista advirtió que “el mercado todavía no identifica catalizadores claros que permitan revertir la tendencia”.
La valuación también forma parte de la discusión porque muestra cuánto está dispuesto a pagar el mercado por las ganancias futuras de Netflix. Antes de la publicación del balance, la empresa cotizaba con un forward P/E cercano a 22 veces, lo que significa que los inversores pagaban alrededor de u$s22 por cada dólar de beneficio esperado.
Ese múltiplo se ubica muy por debajo de las 58 veces registradas en noviembre de 2021 y de las 50 veces alcanzadas en junio de 2025, cuando el mercado descontaba un crecimiento más acelerado.
Sin embargo, todavía supera las 17 veces de mayo de 2022, período en el que las dudas sobre el negocio llevaron la valuación a uno de sus niveles más bajos. Por eso, el precio actual refleja una menor expectativa de expansión que en los máximos, aunque no elimina el riesgo de una nueva caída si los próximos resultados vuelven a decepcionar.
Sin embargo, el precio objetivo promedio de analistas y bancos de inversión se mantiene cerca de u$s100, alrededor de 40% por encima de la cotización actual de u$s75. Para poder materializar esa revalorización, la compañía deberá revisar su estrategia de crecimiento.
En este sentido, mientras busca nuevos impulsores, Netflix también avanza con cambios tecnológicos orientados a aumentar el uso de la plataforma. En ese marco, la compañía sostuvo que “estamos utilizando modelos de aprendizaje automático para mejorar la búsqueda de títulos y comprender mejor las preferencias de nuestros suscriptores.
A su vez, declararon que se encuentran optimizando la búsqueda para los suscriptores, con nuevas funciones de búsqueda por voz y búsqueda en lenguaje natural con inteligencia artificial.
Las proyecciones dejan el foco puesto en los próximos trimestres
De cara al tercer trimestre, Netflix proyectó ingresos por u$s12.900 millones, en línea con el consenso, y anticipó un crecimiento interanual de 12%. No obstante, estimó un beneficio por acción de u$s0,82, por debajo de los u$s0,84 esperados, mientras que el margen operativo previsto fue de 33%, frente al 34% calculado por el mercado.
Además, la compañía ajustó su previsión de ingresos para todo el año a un rango de entre u$s51.000 millones y u$s51.400 millones. Así, el punto medio de u$s51.200 millones quedó por debajo de la estimación de consenso de u$s51.400 millones.
Pese a esa guía, Sisto Bourel afirmó que “desde nuestra perspectiva, la relación riesgo-retorno de Netflix resulta atractiva en los niveles actuales, aunque no descartamos que la acción pueda profundizar la caída si la tendencia negativa se extiende a partir de nuevos resultados por debajo de lo esperado”.
En consecuencia, el analista consideró que la empresa puede representar una alternativa para inversores con horizonte de largo plazo, debido a su valuación y a sus perspectivas de crecimiento.
Sin embargo, también advirtió que “para que esa tesis se materialice será necesario que aparezca algún catalizador capaz de modificar el sentimiento actual del mercado hacia la compañía”.