El oro comienzó el nuevo año con buen pie, tras cerrar el volátil 2022 prácticamente sin cambios, y sus precios alcanzaron máximos de más de seis meses el martes, mientras los inversores se preparaban para conocer las últimas minutas de política monetaria de la Reserva Federal.
El oro al contado subió un 0,8% a u$s1.838,56, luego de tocar máximos no vistos desde el 17 de junio de u$s1.849,89. Los futuros del oro estadounidense ganaron un 1,1% a u$s1.846,10.
Con una economía que podría entrar en recesión, la incertidumbre sobre la senda de alzas de tasas de la Fed y los riesgos geopolíticos, "los inversores siguen siendo un poco cautelosos, y el oro parece bastante atractivo", dijo Edward Moya, analista senior de OANDA.
El retorno de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años cayó a cerca de mínimos de una semana, reduciendo el costo de oportunidad de mantener oro, que no rinde intereses. El índice dólar subía un 1%.
La atención del mercado se centra ahora en las minutas de la reunión de política monetaria de la Fed de diciembre, que se publicarán el miércoles, y en otros datos económicos previstos para esta semana.
Aunque el oro se considera una cobertura contra la incertidumbre económica, tiende a perder atractivo en un entorno de tasas de interés más altas.
El lingote registró una pequeña pérdida anual en 2022, ya que las políticas de línea dura de la Fed alimentaron un repunte del dólar que puso en entredicho el papel del metal precioso como refugio seguro.
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