La minería argentina atraviesa uno de los momentos de mayor expectativa de las últimas décadas, impulsada por proyectos de cobre, litio, oro y uranio que atraen a las principales compañías del mundo. Sin embargo, detrás del entusiasmo inversor aparece una preocupación central para el sector: la falta de exploración minera.
GEMERA advirtió que Argentina "desconoce el 80% de sus recursos mineros" y reclamó triplicar la inversión en exploración
El presidente de la cámara de exploradores Michael Meding lanzó una fuerte advertencia: el país explora apenas una cuarta parte que Chile y necesita inversiones en exploración hasta alcanzar los u$s1.000 millones anuales.
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El presidente de GEMERA y gerente general de Los Azules, Michael Meding, aseguró que el actual boom minero es consecuencia de decisiones tomadas hace más de dos décadas.
Ese fue el eje de la exposición que realizó Michael Meding durante el tercer día de la Expo Internacional San Juan Minera organizada por Panorama Minero. El titular de la Cámara Argentina de Empresas Mineras Exploradoras (GEMERA) aseguró que la Argentina todavía conoce apenas una pequeña parte de sus recursos y advirtió que el país necesita multiplicar de manera urgente la inversión exploratoria para sostener el crecimiento del sector en el largo plazo.
“Argentina tiene una densidad de exploración que es menos de una cuarta parte de Chile. Eso significa que no sabemos prácticamente nada de lo que hay en nuestro territorio”, afirmó Meding frente a empresarios, proveedores y funcionarios del sector.
El ejecutivo explicó que mientras Chile registra entre 15 y 20 metros de perforación por kilómetro cuadrado y Perú entre 10 y 15 metros, la Argentina apenas alcanza entre 3 y 5 metros. “Estamos diciendo que no tenemos ni idea de lo que hay. Existe una oportunidad enorme de exploración en la Argentina”, sostuvo.
En ese contexto, remarcó que alrededor del 80% del territorio con potencial geológico permanece inexplorado. “Los Azules, Josemaría, Filo del Sol y otros grandes descubrimientos son relativamente recientes. Y eso demuestra que todavía queda muchísimo por encontrar”, indicó.
¿Qué hace GEMERA?
GEMERA nuclea a las principales compañías dedicadas a la exploración minera del país, desde grandes multinacionales hasta firmas junior enfocadas en descubrimientos tempranos.
Como integrante de la CAEM, la entidad funciona como un puente entre las provincias mineras y la política nacional, impulsando marcos regulatorios previsibles y políticas orientadas a desarrollar el potencial geológico argentino.
Actualmente, GEMERA reúne a más de 20 empresas con presencia en todas las provincias mineras relevantes y participación en los principales commodities estratégicos, como cobre, oro y litio.
Según datos de la cámara, hoy existen 74 compañías explorando activamente en Argentina, más de 130 proyectos en etapas tempranas, 48 iniciativas vinculadas al cobre y actividad exploratoria en más de 20 provincias, reflejando el crecimiento del interés internacional por el potencial minero argentino.
El regreso de las grandes mineras
Durante su presentación, Meding vinculó el renovado interés internacional por la minería argentina con los cambios regulatorios y económicos implementados en los últimos años. Según detalló, las grandes compañías globales volvieron a mirar al país por la combinación entre estabilidad fiscal, mejoras regulatorias y el enorme potencial geológico todavía sin desarrollar.
“BHP y Lundin están desarrollando Vicuña con una inversión prevista de u$s18.100 millones. Glencore proyecta u$s13.500 millones entre Pachón y MARA. Río Tinto ya desembolsó más de u$s10.000 millones entre adquisiciones e inversiones. Y First Quantum avanza con Taca Taca”, enumeró.
A eso se suman proyectos presentados al RIGI como Los Azules, Gualcamayo, Diablillos y la expansión de Veladero. Para Meding, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones representa hoy una herramienta clave para atraer capitales de riesgo a un sector que requiere horizontes de largo plazo.
“El capital no es ilimitado. Va hacia donde existen mejores condiciones. Y Argentina hoy tiene condiciones muy competitivas”, aseguró.
El directivo recordó además que el país ya vivió un primer boom minero a partir de la Ley de Inversiones Mineras de los años noventa, aunque consideró que el escenario actual podría ser incluso más importante.
Las ventajas para invertir en exploración
Desde GEMERA también remarcaron que Argentina atraviesa una ventana de competitividad inédita para captar inversiones mineras globales. Entre las principales ventajas, destacaron el nuevo marco regulatorio impulsado por el RIGI, que garantiza estabilidad fiscal y cambiaria por 30 años, en contraste con países competidores como Chile, donde las regalías mineras aumentaron hasta el 46%, y Perú, que todavía enfrenta incertidumbre política y regulatoria.
Además, señalaron que el cronograma previsto para la puesta en marcha de proyectos entre 2029 y 2032 coincide con el esperado déficit global de cobre, en un contexto donde la estatal chilena Cochilco proyecta precios cercanos a los u$s4,95 por libra para 2026. A eso se suma el enorme potencial geológico todavía inexplorado: Argentina posee apenas una cuarta parte de la densidad de exploración de Chile y mantiene cerca del 80% de su territorio prospectivo sin desarrollar.
La cámara empresaria agregó que el país cuenta además con una larga tradición minera desde 1813, mano de obra especializada, infraestructura portuaria, experiencia en grandes operaciones metalíferas y plantas de procesamiento ya existentes, como el complejo de Alumbrera, factores que consolidan a la Argentina como uno de los destinos emergentes más atractivos para la exploración minera mundial.
“Lo que vemos hoy es el resultado de los últimos 20 años”
Uno de los puntos centrales de la exposición estuvo vinculado a los tiempos que requiere la minería para transformar exploración en producción. “Lo que estamos viendo hoy son los resultados de los últimos 20 años de exploración”, explicó Meding.
Como ejemplo, mencionó el caso de Los Azules, descubierto en 1998 y cuya producción recién comenzaría hacia 2029 o 2030. “Van a pasar 32 años desde el descubrimiento hasta la puesta en producción. La exploración es sembrar la semilla de la futura riqueza”, graficó.
El ejecutivo explicó que solo en Los Azules ya se perforaron más de 200.000 metros, equivalentes a 200 kilómetros de perforación acumulada. “En los últimos cuatro años hicimos más de 120.000 metros”, detalló.
Además, señaló que perforar en la cordillera cuesta actualmente entre u$s400 y u$s600 por metro, dependiendo de la profundidad y las condiciones logísticas.
El desafío de multiplicar la inversión
Consultado por Energy Report sobre cuánto dinero necesita la Argentina para ampliar significativamente el conocimiento geológico de su territorio, Meding fue contundente. “Hoy estamos en alrededor de u$s400 millones por año en exploración. Eso debería multiplicarse por tres, cuatro o cinco”, afirmó.
Y luego puso una cifra concreta: “Deberíamos esperar inversiones en exploración por encima de los u$s1.000 millones anuales para darle verdadero impulso al sector”.
Según explicó, alcanzar esos niveles permitiría acelerar descubrimientos y ampliar la cartera de proyectos futuros, especialmente en cobre, un mineral que tendrá una demanda creciente por la transición energética global. “Estamos frente a un déficit mundial de cobre de 10 millones de toneladas hacia 2035. Y Argentina podría producir más de 1,5 millones de toneladas anuales con los proyectos que entrarían en producción a partir de 2030”, señaló.
En términos económicos, eso equivaldría a exportaciones cercanas a los u$s18.000 o u$s19.000 millones anuales solo en cobre. “Los proyectos de cobre podrían representar casi la mitad de las exportaciones agropecuarias argentinas”, afirmó.
Inteligencia artificial y tecnología para bajar costos
Otro de los ejes de la presentación en el Pabellón II de la Expo San Juan Minera estuvo relacionado con los altos costos de exploración en la Argentina y las posibilidades de mejorar la eficiencia mediante nuevas tecnologías. “Hoy necesitamos usar inteligencia artificial, machine learning y automatización para explorar más y mejor”, sostuvo Meding.
El directivo explicó que actualmente decenas de geólogos analizan manualmente miles de metros de testigos de perforación, un proceso costoso y lento que depende mucho de la experiencia humana. “Escanear testigos, usar fotografía automática e información hiperespectral nos va a ayudar a mejorar la eficiencia y bajar costos”, explicó.
También mencionó que parte del llamado “costo argentino” sigue impactando sobre la competitividad del sector, aunque destacó los avances en desregulación y simplificación impulsados por el Gobierno nacional y varias provincias mineras.
San Juan, el corazón del nuevo ciclo minero
A lo largo de su exposición, Meding destacó especialmente el rol de San Juan como epicentro del nuevo ciclo minero argentino. “San Juan hoy tiene cinco proyectos de cobre de clase mundial y una cultura minera consolidada. Existe un ecosistema de proveedores, recursos humanos y experiencia que permite desarrollar proyectos de gran escala”, afirmó.
También destacó las ventajas comparativas de la provincia frente a otros destinos internacionales. “En Argentina los tiempos regulatorios son razonables y previsibles. En otros países obtener permisos puede demorar muchísimo más”, comparó.
El titular de GEMERA aseguró que el país atraviesa una oportunidad histórica para transformar su potencial geológico en desarrollo económico. “La geología argentina siempre fue de clase mundial. Lo que cambió ahora es que el marco regulatorio está empezando a estar a la altura”, concluyó.





