14 de octubre 2022 - 00:00

FMI: América Latina enfrenta un shock global

“Mientras los países latinoamericanos continúan lidiando con los efectos de dos shocks anteriores, la pandemia y la invasión de Rusia a Ucrania, se enfrentan a un tercero: el endurecimiento de condiciones financieras mundiales”. Así lo señala un informe del Fondo Monetario Internacional elaborado por los economistas Santiago Acosta Ormaechea, Gustavo Adler, Ilan Goldfajn y Anna Ivanova, de la división del Hemisferio Occidental del organismo. En el documento, dado a conocer ayer en Washington también se advierte que en la región “la inflación permanece elevada”.

El FMI evalúa que el impulso de crecimiento de América Latina y el Caribe actualmente es positivo, como refleja el retorno a los niveles previos a la pandemia de la actividad de los servicios y el empleo. En este sentido juegan las “favorables condiciones externas” que se refleja en altos precios de los productos básicos, una fuerte demanda externa y la reactivación del turismo.

Esto ha llevado a varias revisiones al alza del crecimiento este año. Para Latinoamérica y el Caribe el Fondo ahora proyecta un crecimiento de 3,5%, medio punto más que la previsión anterior, correspondiente a julio pasado.

Pero los economistas advierten que “el financiamiento es cada vez más escaso y costoso a medida que los principales bancos centrales elevan las tasas de interés para domar la inflación”.

Se están desacelerando los ingresos de capitales a los mercados emergentes y aumentando los costos de endeudamiento. A su vez, las tasas de interés domésticas en los mercados emergentes también están subiendo a medida que sus bancos centrales aumentan las tasas para combatir la inflación y en respuesta al menor apetito por activos de riesgo por parte de los inversores. Estos factores, pronostican, tendrán como resultado “una desaceleración en la actividad” en Latinoamérica ya que los mayores costos financieros pesarán sobre el crédito doméstico, el consumo privado y la inversión.

Se señala que la incertidumbre acerca del futuro de las tasas y sobre si será posible controlar de manera “suave” la inflación supone la posibilidad de aumentos en la volatilidad de los mercados y una mayor aversión al riesgo de los inversores. En otras palabras, advierte que “la transición hacia un escenario de mayores tasas de interés globales puede ser accidentada”.

Dado este cambio en las condiciones externas, se prevé que la región desaceleraría su crecimiento a 1,7% el año que viene. De esta forma, los países exportadores de Sudamérica, México y algunos del Caribe verían reducida su expansión a la mitad. Es el caso de la Argentina, ya que el Fondo prevé que el crecimiento se ubique en 2% el año próximo, contra 4% del presente.

Liliana Franco