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Gestión impositiva en épocas de inflación: cinco claves

Una de las formas para alivianar la carga fiscal actual es aprovechar las oportunidades que las propias normas tributarias otorgan y que facilitan la generación de oxígeno a las financias de las Pymes.

De acuerdo a las ya conocidas mediciones que ha publicado el INDEC, el año 2018 cerró con una variación en el índice de precios al consumidor (IPC) del 47.7% mientras que el índice de precios internos al por mayor (IPIM) cerró en 73.5%. Con un horizonte de variación para el IPC cercano al 30% para este año 2019 según proyecciones que están sobrevolando en los mercados, resulta imperioso hacernos la siguiente pregunta: ¿cómo hacer para alivianar un poco la carga tributaria en este contexto?. Para ello, consideramos fundamental aprovechar las oportunidades que las propias normas tributarias nos dan y que nos permiten oxigenar las finanzas de PyMEs y No PyMEs.

A continuación detallamos 5 claves a considerar a la luz de la reforma tributaria que podrían impactar en ahorros fiscales significativos en empresas.

1| Gestión de saldos a favor impositivos

En épocas de inflación, obtener el dinero inmovilizado antes e incluso evitar acumulación de saldos a favor, implica ganar. Estos saldos se generan por la voracidad que hoy en día tienen los regímenes de recaudación impositivos, es decir retenciones, percepciones y pagos a cuenta que sufren los contribuyentes y que, muchas veces, superan la obligación tributaria. El primer punto a considerar en esta área es cortar el problema a través de la solicitud de certificados de atenuación o exclusión de estos regímenes.

Si el problema ya está presente y contamos con un elevado saldo a favor en nuestras declaraciones juradas, es importante saber que todas las normas impositivas permiten la solicitud de una devolución de los montos abonados en exceso por retenciones y percepciones. En este punto será inevitable afrontar fiscalizaciones que convaliden dichos créditos a favor, los cuales siempre que sean genuinos podrán ser restituidos. De hecho vale destacar, estos pedidos de devolución devengan un interés a favor de los contribuyentes. Si bien en el ámbito nacional la tasa es muy baja (6% anual) ha habido numerosos antecedentes donde la justicia convalidó que se aplicaran tasas más razonables.

2| Valuación de bienes de cambio

Un punto que vale la pena recordar es que la valuación contable de bienes de cambio es diferente que la valuación impositiva. En este sentido, las normas de valuación del impuesto a las ganancias nos pueden dejar mejor posicionados en escenarios de devaluación como el del 2018. La valuación de mercaderías de reventa a nivel contable se hace a lo que se llama “costo de reposición” (lo que me cuesta comprar nuevamente la mercadería a fecha de cierre) es decir que la contabilidad revalúa y genera ganancias por dicha revaluación. Por el contrario, impositivamente la valuación debe realizarse a valor de última compra. Pueden existir sensibles diferencias en este punto, que podrían generar ahorros fiscales por diferencias de valuación de inventario. Incluso la ley de impuesto a las ganancias nos da la posibilidad de valuar los bienes a su “costo en plaza” en aquellos casos donde su valor haya mermado significativamente (ya sea por paso de moda, fallas, etc), lo cual también podría implicar un ahorro en la determinación del impuesto a las ganancias.

3| Diferencias de cambio e ingresos brutos

Otro tema a considerar para aquellas empresas que venden en dólares son las diferencias de cambio que se generan al momento del cobro de estas operaciones. En este sentido, numerosa jurisprudencia en el ámbito de la provincia de Buenos Aires y en particular, en 2018 en la causa Siagro, se llegó a la conclusión que las diferencias de cambio no debieran formar parte de la base imponible del impuesto sobre los ingresos brutos. Esto es así debido a que se entiende que las fluctuaciones en la moneda son hechos posteriores al perfeccionamiento del hecho imponible y por ende el Tribunal Fiscal de la provincia entendió que no estaban alcanzadas.

Esta postura no es pacífica con los fiscos provinciales (AGIP, ARBA y las Direcciones Generales de Rentas de las provincias) quienes pretenden gravar estos ingresos. Habrá que ver cómo evolucionan las causas y ver si el planteo llega a la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Es un punto para evaluar pero que tiene como costo un eventual litigio con las provincias.

4| Actualizaciones impositivas y revaluo

Hablando un poco del impuesto a las ganancias, debemos aclarar que existen dos institutos que son muy importantes y que surgieron con la reforma tributaria de la ley 27.430. El primero de ellos refiere a las actualizaciones impositivas de bienes de uso. Conforme lo que indica la normativa, los bienes de uso adquiridos o construidos en los ejercicios fiscales que se inicien a partir del 01/01/2018 deben ser actualizados por variación IPC. Es decir que un bien adquirido en Enero 2018 por una empresa con cierre fiscal diciembre a $ 100.000.- al fin del año habrá de actualizar el valor del bien adquirido a $ 145.100 ($100.000 por 1.4510 que sería el índice de ajuste por la variación IPC desde Enero 2018 a Diciembre 2018). Esto implicará un mayor beneficio por deducción de amortizaciones de estos bienes o eventualmente un mayor costo computable a deducir al momento de una posible venta.

Por otro lado, sigue vigente (luego de sucesivas prorrogas) el régimen de revalúo impositivo, que permitirá actualizar los valores de bienes adquiridos con anterioridad a la entrada en vigencia de la reforma tributaria y que se mantengan en el patrimonio de los contribuyentes. Esto permitiría “alinear parcialmente” las valuaciones impositivas de bienes de uso. Recordemos que este beneficio a diferencia del anterior, tiene un costo económico que es el pago de un impuesto especial que se calcula en función del importe del revalúo (diferencia entre el valor residual histórico del bien y el valor residual revaluado). Existen numerosos requisitos y condimentos a considerar en este régimen, pero no por eso hay que dejar pasar la oportunidad de evaluar su conveniencia y atención! Que hay un vencimiento para acogerse que varía según el cierre de ejercicio comercial.

5| Ajuste por inflación impositivo

El ajuste por inflación impositivo es un instituto diferente del descripto en el punto anterior cuya aplicación no es pacífica para el año 2018. La norma tributaria con la última modificación que sufrió en Diciembre 2018 estableció que si la variación del IPC por 2018 era menor al 55% no debía aplicarse el ajuste por inflación. De hecho la variación terminó siendo del 47.7%. Sin embargo, es dable destacar que muchas compañías se están viendo severamente perjudicadas por no aplicar este ajuste haciendo que las tasas efectivas de impuesto a las ganancias superen el 35%.

Si a este tema le sumamos el condimento que con la derogación del decreto 1269/2002 y modificatorios se admitió presentar balances contables con ajuste por inflación, hay sólidos argumentos para defender la aplicación del ajuste por inflación impositivo. Sin embargo al igual que en el punto 3, no son posturas pacíficas y requerirán evaluar la conveniencia o no de entrar en un litigio con el fisco. En particular este tema, puede generar no solo importantes ahorros fiscales sino también en algunos casos incluso se podría llegar a la situación que una compañía con altos rendimientos llegue a dar vuelta completamente el resultado demostrando pérdidas en términos reales. Es un tema sumamente importante evaluar a raíz de los numerosos fallos a favor de los contribuyentes desde la causa Candy en adelante.

(*) Asociado por el Dpto de Asesoramiento Fiscal de SMS – San Martin Suarez y Asociados, firma miembro de SMS Latinoamérica.

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