Un tribunal porteño absolvió por falta de pruebas al único imputado en el juicio por el crimen del modelo publicitario Diego Rodríguez, asesinado en octubre de 2010 durante un asalto en el barrio de Liniers.
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Se trata de Juan Pablo Peralta (25), quien recuperó la libertad luego de que los miembros del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 6 lo declararan inocente, ya que previamente no lo acusaron ni el fiscal del juicio, Diego Nicholson, ni los abogados querellantes, Lucas Randi y Mariano Facciuto.
Según dijeron los voceros, durante su alegato ante los jueces Guillermo Yacobuzzi, Ricardo Rongo y Leonardo De Martini, Nicholson expresó que consideraba que las pruebas surgidas a lo largo de las tres jornadas del debate generaban "dudas" acerca de la participación del acusado.
Es que el miércoles, un carnicero que tenía su comercio en Ciudad Oculta, donde también vivía Peralta, declaró como testigo y dijo que el joven "estaba enyesado y no se podía mover" al momento del crimen y que en el barrio donde vivían ambos "se comentaba que no fue él".
Si bien no declaró en el juicio por consejo de su defensor oficial, Gustavo Iglesias, Peralta siempre sostuvo durante la etapa de instrucción que era inocente y que en esa época no podía movilizarse porque había sido baleado en una pierna el 16 de septiembre, 18 días antes del crimen.
Las fuentes dijeron que en el segundo día de la ronda de testigos en el proceso fueron citados los policías que detuvieron a Peralta, quienes admitieron que, al subirlo al patrullero, también notaron que el joven tenía dificultades para caminar y tenía que moverse "dando saltitos".
Estos testimonios se contradecían con el de Rubén Alberto Uhalte, el jubilado que dijo reconocer a Peralta como quien le robó el Fiat Palio que menos de una hora después fue visto en la escena del homicidio de Rodríguez.
Lo que decidió al fiscal a no acusar a Peralta fue que tanto Uhalte como otro testigo del robo del auto aseguraron que el ladrón no mostraba ningún tipo de problemas para caminar.
"Hubo errores en la instrucción de la causa. Todos los datos que recabaron los policías fueron por testigos de Ciudad Oculta que prefirieron el anonimato", explicó el abogado Facciuto al evaluar por qué se llegó a la absolución del imputado.
Para el letrado querellante, los indicios recabados en esa etapa alcanzaban para procesar a Peralta y mantenerlo preso, pero ahora "hubo muchas dudas durante el debate y no se podía condenar a un inocente". Facciuto dijo que no podía criticar la actuación de la jueza de instrucción Inés Cantisani, quien tuvo a su cargo la causa, sino que "el problema fue la investigación policial".
No obstante, dijo que "el juicio ha servido para recabar datos nuevos y aportarlos al expediente que aún sigue abierto" en el juzgado de menores 5, ya que hay un adolescente prófugo por el caso. El crimen de Rodríguez fue cometido a las 21.30 del 4 de octubre de 2010, cuando se dirigía en su camioneta Ford EcoSport a buscar a su novia, a la casa de sus padres, en el pasaje El Chacho 680, de Liniers.
Cuando estaba estacionando, un Fiat Palio gris se le cruzó adelante y dos delincuentes descendieron, lo amenazaron con armas y le exigieron la entrega de la camioneta.
Durante el asalto, el modelo recibió un balazo en la cabeza y quedó tirado adentro de su propia camioneta, mientras que los ladrones escaparon a toda velocidad sin concretar el robo. Rodríguez fue trasladado al Hospital Santojanni, donde ingresó en gravísimo estado, fue operado dos veces y finalmente murió.
En tanto, horas después del crimen fue encontrado el Palio gris abandonado en Ciudad Oculta, donde dos días más tarde la Policía detuvo al acusado Peralta, luego procesado con prisión preventiva por el "homicidio criminis causa" del modelo y el "robo calificado" del auto utilizado en el asesinato.
En otro operativo en Villa Cildáñez, se detuvo a Diego Galloso, a quien se le cayó una pistola Pietro Beretta calibre 9 milímetros con la numeración limada que al ser cotejada con la vaina servida hallada en el interior de la camioneta del modelo asesinado se constató que se trataba del arma homicida. Por eso Galloso quedó imputado por "encubrimiento" en la causa por el homicidio y será juzgado más adelante.
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