Un director médico del Servicio Penitenciario Federal (SPF) resultó hoy gravemente herido de un balazo en la nuca al ser atacado a tiros por tres delincuentes que lo interceptaron cuando circulaba en su camioneta por el barrio porteño de Boedo, informaron fuentes policiales.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Los investigadores procuran determinar si se trató de un asalto con fines de robo, modalidad "salidera", ya que la víctima acababa de salir de una entidad bancaria de la zona.
El hecho ocurrió esta tarde en la esquina de Mármol y avenida Juan de Garay, donde el médico Julio Marino (57) se encontraba solo a bordo de su camioneta Chevrolet S-10.
Fuentes policiales informaron que el profesional fue interceptado por tres hombres que se movilizaban en un auto Volkswagen Polo color gris y que, tras cortarle el paso, descendieron del vehículo armados.
Los agresores comenzaron a disparar contra la víctima, quien al pertenecer al SPF tenía licencia para portar arma de fuego y, al parecer, alcanzó a defenderse con una pistola .45.
A raíz de los disparos, el médico, que aparentemente regresaba de la guardia del Pami, recibió un tiro en la nuca y quedó gravemente herido dentro de su camioneta, en tanto que los atacantes escaparon en el auto en el que se movilizaban.
Según las fuentes, cuando la policía, alertada de lo ocurrido, arribó al lugar del hecho encontraron al médico baleado junto a su pistola y su vehículo.
En un primer momento, la víctima fue trasladada en una ambulancia del SAME al Hospital Penna, donde los médicos constataron que la víctima había sufrido pérdida de masa encefálica a raíz del tiro en la nuca.
Luego, el profesional fue derivado al hospital policial Churruca, donde se especializan en heridas de bala y, de acuerdo a las fuentes policiales y un familiar de la víctima, permanecía hasta esta tarde internado allí en grave estado.
En tanto, el lugar del tiroteo, los policías secuestraron la pistola de la víctima y su camioneta, que presentaba 12 impactos de bala, seis de ellos en el parabrisas delantero, dos en la luneta trasera y los restantes en la puerta del conductor.
Los investigadores comenzaron a indagar sobre las últimas actividades de la víctima en busca de pistas sobre el móvil del ataque y apuntan a que se trató de una "salidera" bancaria ya que, aparentemente, el médico acaba de retirar una suma no precisada de dinero de un cajero automático cercano.
Un pariente directo de la víctima explicó a Télam que el médico baleado actualmente estaba de licencia en el SPF como paso previo para pasar a retiro.
El último destino del médico, separado y padre de tres hijos, había sido como miembro del directorio del Hospital Penitenciario Central de la Unidad Carcelaria de Devoto, en la Capital Federal, precisó el informante.
El profesional herido reside actualmente con su pareja en el partido bonaerense de Ezeiza y se dirigía a la Capital Federal para prestar sus servicios en la guardia del Pami.
Por su parte, los efectivos de la comisaría 10ma. de la Policía Federal, bajo la directivas del personal de la Fiscalía de Instrucción porteña de turno, realizaban distintas diligencias en procura de localizar a los delincuentes.
Dejá tu comentario