Mujer al borde de un ataque de nervios: a la directora del departamento de «No ficción» de «Canal 7», Ana de Bonasso, a quien los empleados llaman «la Señora» (odia que se la mencione por su apellido de casada), le tocó ser víctima de su propio «piquete»: el Sindicato Argentino de Televisión (SAT) ordenó a sus afiliados (iluminadores, cámaras, asistentes, reflectoristas, sonidistas, directores, productores) que tomaran un franco ayer a partir de las 21, porque el nuevo programa periodístico creado por ella, «La quinta pata», estaba realizado íntegramente por personal ajeno al canal, lo que viola el convenio colectivo de trabajo 131/75.
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Después de varias horas de reunión conciliatoria, SAT ratificó su medida, y uno de sus voceros definió a la señora de Bonasso como una «demagoga progre».
En el ínterin, las promociones del periodístico cambiaron su título por el de «Edición especial de Visión 7» (el nombre que tiene el noticiero), aunque continuaba siendo el mismo programa. Terminada la reunión, se pidió al gremio de APJ (personal jerárquico) que hiciera el programa, lo que fue rechazado orgánicamente, y sólo se avinieron a ello algunos jefes y gerentes. Se dijo que Skalon comunicó al «Gato» (apodo que algunos le dan a Néstor Kirchner, de allí el nombre del programa) que esto era una «componenda en su contra». En contra de ella, claro.
Ahora bien, SAT es un sindicato «chavista»: es el gremio que Hugo Chávez premió y recibió cuando vino hace meses, y del que habló muy amistosamente en más de una ocasión. Y esto pone en un grave dilema a Miguel Bonasso. En esta coyuntura, ¿apoyará al sindicato, como sería lógico en otras circunstancias, o tomará el partido de su esposa enfrentándose a él? Muy difícil de resolver.
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