La familia de Leonardo Bergara, secuestrado hace un mes, pagó esta madrugada 230 mil dólares de rescate y el gobernador bonaerense Daniel Scioli dijo que tiene "la máxima expectativa", ya que se está ante un "inminente desenlace".
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"Estamos ante la máxima expectativa, ante un inminente desenlace, por prudencia y porque he vivido este tema en carne propia, no quiero adelantar mucho más, pero tenemos la máxima expectativa", expresó esta mañana Scioli a radio Rivadavia.
No obstante, transcurrieron más de 16 horas desde que se efectuó el pago del rescate en la zona de "La frontera" de Pinamar y no se tenían noticias sobre el secuestrado.
En tanto, fuentes de la investigación informaron que la familia del secuestrado entregó esta madrugada en la localidad balnearia de Pinamar 230 mil dólares de rescate, entre billetes y joyas, uno de los montos más elevados pagados por una víctima en la última década.
El pago se hizo mediante un sistema de postas que comenzó anoche a las 22 con recorridos por distintas localidades bonaerenses y finalizó en Pinamar.
El hermano del cautivo, Gustavo Bergara, un empresario que está desde el inicio al frente de la negociación con la banda, acordó con los captores llevar el rescate en su auto por la Autovía 2, hasta que en un llamado a su teléfono le ordenaron que se detuviera en Chascomús.
En esa localidad bonaerense recogió una bolsa que contenía un teléfono celular, mediante el cual le ordenaron que se deshiciera de su aparato y que continuara recibiendo instrucciones con el que había recogido.
De esta manera, los secuestradores burlaron el seguimiento que realizaba la policía bonaerense, ya que a partir de ese momento no podría seguir escuchando las negociaciones, ni ubicar geográficamente el teléfono mediante las células de las antenas.
El secuestrador lo fue guiando hasta Pinamar, donde le dijo que se dirigiera hacia las playas de "La frontera", una zona despoblada, con médanos y bosques, a la que sólo se accede en cuatriciclos, vehículos doble tracción o motos enduro.
En ese páramo de la zona norte de Pinamar, el empresario dejó el pago del rescate a las 4 de la madrugada y a partir de ese momento aguardaba la liberación de su hermano como lo había pactado con los captores.
La preocupación que provoca este desenlace desde anoche la graficó el propio gobernador Scioli.
"Prácticamente estuve sin dormir toda la noche porque me tenían informado, como me gusta a estar a mí en los temas de gobierno, el propio ministro (Carlos) Stornelli sobre las alternativas de cómo van las cosas", expresó Scioli, sin detallar ni referirse puntualmente a ningún operativo realizado.
"Esperemos que esté todo bien. Este hecho, por las características, exige mucho cuidado de todos y en eso estamos", concluyó el gobernador.
No obstante, el tiempo transcurrido desde el pago, tiene ansiosos a la familia y los investigadores, que aguardan alguna noticia del cautivo.
La inminente liberación de Bergara que refirió Scioli se produjo a sólo cinco horas del pago del rescate y a cinco días de que la familia recibió una segunda prueba de vida del cautivo, de 37 años.
Esa prueba consistió en una grabación de la víctima leyendo la tapa de un matutino porteño del domingo último.
La familia llegó a acordar con los captores un pago de 230 mil dólares, tras negociar durante un mes el rescate inicialmente exigido, de un millón de dólares.
Bergara, hermano de un empresario de la industria electrónica, fue capturado el 22 de diciembre pasado, pocos minutos después de las 9, cuando circulaba en su camioneta 4x4 Grand Cherokee, junto a su esposa, tras salir de su vivienda situada en la calle 315, número 889, de Ranelagh, partido de Berazategui.
Los investigadores establecieron que la pareja fue sorprendida por al menos cuatro hombres que simulaban ser policías, ocultaban sus rostros y estaban fuertemente armados.
Tras el asalto, los captores se llevaron cautivo al matrimonio y pocos minutos después liberaron a la mujer y abandonaron la camioneta a un costado de la autopista Buenos Aires-La Plata, en inmediaciones del Cementerio Parque Iraola, de Hudson.
El 30 de diciembre los secuestradores dieron la primera prueba de vida que consistió en hacerle escuchar al hermano de la víctima una grabación en la que el cautivo relataba el hallazgo del galeón español del siglo XVII en Puerto Madero.
En el marco de la pesquisa, la fiscal Federal de Quilmes, Silvia Cavallo, y el juez de ese distrito Luis Armella, apresaron a cuatro policías bonaerenses, dos de los cuales fueron liberados por falta de mérito y otros tantos permanecen procesados por su presunta vinculación con el secuestro a partir de entrecruzamientos telefónicos.
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