Al cumplirse un mes del hallazgo de los restos de la familia Pomar, cuyos integrantes se accidentaron y fueron buscados durante 24 días, la madre de Gabriela Viagrán pidió echar a la fiscal del caso y a los policías que "fracasaron en el rastrillaje", además de anunciar que impulsará una investigación paralela del caso.
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María Cristina Rober indicó, además, que tiene conocimiento de una versión que señala que el accidente que mató a su hija, su yerno y sus dos nietas fue "provocado por un policía", y por eso el caso se mantuvo oculto.
"Quiero que echen a todos los policías, sin goce de sueldo, por ahora no echaron a nadie. A los policías sólo los cambiaron de lugar", denunció en declaraciones radiales la mujer, que además adelantó que como desconfía "de todos", encomendará una investigación privada del hecho.
En especial, pidió la dimisión del comisario Paul Starc, titular de Investigaciones, porque aseguró que fue a su casa de Pergamino a brindarle una pista que en realidad no existía.
Rober consideró que la investigación tuvo graves fallas y se convirtió en "morbosa" desde un primer momento, porque se descartó el accidente.
En ese sentido, puso en duda la propia existencia de los rastrillajes que se realizaron para encontrar a la familia Pomar y hasta llega a considerar que pudo tratarse de una forma de los jefes policiales para cobrar dinero por tareas no realizadas.
"Los rastrillajes no se hicieron, si se hubiesen hecho, los hubiesen encontrado", expresó en ese sentido, al recordar que fueron 2.500 hombres los que, según la información oficial, participaron de las tareas.
Por otro lado, Rober se quejo por la forma en la que la investigación fue orientada hacia la hipótesis de un conflicto familiar.
"Se ensució el nombre de mi hija y se dijeron un montón de barbaridades. Hasta se rompió todo en la casa de Mármol (la de la familia siniestrada), para buscar un revólver", recordó en ese sentido.
Fernando Pomar, su esposa Gabriela Viagrán y las hijas de la pareja: Candelaria, de 6, y Pilar de 3, habían sido considerados desaparecidos desde el 14 de noviembre cuando viajaban en un Fiat Duna Week End desde Mármol, donde vivían, a Pergamino, donde residían los padres de la pareja.
Tras realizar intensos rastrillajes en las rutas sin éxito, la fiscal del caso, Karina Pollice, dio por descartada la posibilidad de un accidente y anunció que se investigaba la hipótesis de un "conflicto familiar".
Sin embargo, el pasado 8 de diciembre, se descubrió el auto volcado y los cuerpos en estado de putrefacción de los integrantes de la familia a un costado de la ruta 31, camino a Pergamino, semiocultos por un monte.
El descubrimiento fue un golpe para la estructura de Seguridad bonaerense y la remoción de varios jefes policiales.
También se supo que el 28 de noviembre, diez días antes que fueran hallados los cuerpos, un hombre llamó al teléfono de emergencia para comunicar que había visto desde un ómnibus el auto volcado en la ruta en la que finalmente fue encontrado, aunque misteriosamente la comunicación no fue investigada por la DDI de Pergamino.
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