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La televisión, la primera dedicada exclusivamente a presos del país, incluye programas educativos, noticias de dentro de la cárcel y otros para ayudar a los reclusos a mantenerse informados de lo que ocurre en el mundo exterior, lo cual facilitará su reinserción.
Los presentadores de las noticias son seleccionados entre los guardianes de las cárceles y funcionarios de prisiones, y los programas se producen en un estudio de 200 metros cuadrados.
"No somos profesionales, pero lo hacemos con mucha dedicación", reconoció Mao Weihao, subdirector del Centro Mediático de las prisión.
Los programas, de entre 45 y 60 minutos, incluyen noticias, reportajes especiales sobre la vida en la cárcel y un programa llamado "vuelve a casa" con imágenes de viviendas y familias de los presos.
"No es difícil encerrar a un criminal, pero reformarlos del todo es muy complicado", opinó Mao.
En toda China existen 670 cárceles con 1,5 millones de presos, según datos oficiales del Ministerio de Justicia (2004) que no incluyen otros centros de reeducación o de detención.