El recrudecimiento de agresiones a choferes de colectivos, que dejó el saldo de cuatro ataques en 48 horas, puso ayer en alerta a la UTA, el gremio que representa a los colectiveros, que sin embargo decidió no volver al paro parcial que mantuvo entre el domingo y el miércoles último.
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Ayer, Roberto Fernández, titular de UTA, sostuvo que en principio no retomarán la medida de fuerza, pero advirtió que «si continúa la inseguridad para nuestros choferes», el paro que detonó la muerte de un colectivero el sábado último «podría retomarse».
De todos modos, el sindicalista sostuvo que por ahora «el servicio de colectivos está garantizado». Ayer, la cúpula sindical se reunió con el jefe de la Policía Federal, Néstor Valleca, para disponer los lugares de la provincia y la Capital Federal donde se implementarán operativos de control sobre el transporte. Pidió que intervengan efectivos de Gendarmería.
«No aseguró que aumentará la cantidad de efectivos en las zonas calientes», precisó Fernández.
En tanto, según indicó, la semana próxima el gremio se reunirá con el secretario de Seguridad bonaerense, Carlos Stornelli, y autoridades de la Policía Federal que depende de Aníbal Fernández para «seguir coordinando acciones que brinden mayor seguridad en las zonas más sensibles de la Capital y el conurbano».
La secuencia de hechos graves obligó al gremio a modificar su agenda de reclamos. Ahora, ante la seguidilla de ataques, concentró toda su demanda en reforzar los controles policiales.
Por eso, para más adelante quedarán dos aspectos puntuales que consideran de fondo: el seguimiento de todas las unidades a través del sistema satelital GPS y las instalación de «cabinas blindadas» para aislar a los conductores de los pasajeros.
Ambas medidas requieren del sistema satelital que manejan las fuerzas de seguridad, pero, además, de una fuerte inversión por parte de las empresas para dotar de los equipos de GPS y, sobre todo, las cabinas blindadas. Este último punto genera dudas entre las autoridades, porque presumen que pondrá a salvo a los choferes, pero incrementará el riesgo con los pasajeros que podrían ser víctimas, por ejemplo, de toma de rehenes.
«Pedimos tranquilidad y paciencia porque esto no se soluciona en dos minutos. No es lógico tampoco que dejemos a la población sin transporte», señaló Fernández.
La posibilidad de volver al paro se produjo por la frecuencia de ataques contra choferes registrada en las últimas horas. Cuatro trabajadores de Capital Federal y el conurbano bonaerense sufrieron asaltos, secuestros y violentas agresiones. Un colectivo fue baleado y un conductor fue hospitalizado.
Además, horas antes, se habían registrado otros dos hechos en Lomas de Zamora y en Berazategui.