El colombiano Juan Sebastián Galvis Ramírez, que esta semana fue acribillado a balazos, había sido investigado el año pasado por su presunta vinculación con el tráfico de efedrina, reveló un juez.
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En 2008 Galvis Ramírez "fue parado e identificado, pero no tenía nada en su poder. Después desapareció de la escena", dijo el magistrado Federico Faggionatto Márquez, a cargo de la pesquisa de la denominada "ruta de la efedrina", sustancia utilizada para elaborar drogas sintéticas.
El colombiano, de 29 años, fue asesinado el pasado lunes de diez balazos mientras realizaba compras junto a varios compatriotas en un local de productos náuticos de la localidad de San Fernando, unos 30 kilómetros al norte de Buenos Aires.
El joven se encontraba con cuatro personas de la misma nacionalidad, entre ellas su padre y su hermano, cuando fue ejecutado por dos sicarios que le dispararon desde una motocicleta antes de escaparse.
El caso quedó en manos del fiscal Diego Onoratti, quien cruzó información con su colega Diego Grau, que investiga el crimen de los colombianos Héctor Duque y Jorge Quintero, muertos a balazos en julio pasado en el estacionamiento de un centro comercial de Buenos Aires en un aparente ajuste de cuentas del narcotráfico.
Desde un comienzo, los investigadores relacionaron el asesinato de Galvis Ramírez con el narcotráfico y crecieron las sospechas de que la intención de los sicarios era matar a su cuñado, Jorge Iván González Ramírez, de 34 años, que se encontraba con la víctima y con quien tenía un gran parecido físico.
En tanto, el juez Faggionatto Márquez comentó a medios locales que el año pasado investigó a la víctima del crimen del pasado lunes mientras realizaba "tareas de inteligencia" relacionadas con la investigación del tráfico de efedrina.
"Nos indicaron que otra persona que teníamos como mexicana estaba operando, a través de un negocio de teñido de ropa, con meta anfetaminas", señaló el magistrado en alusión a Galvis Ramírez.
En julio último, el juez inició una investigación cuando nueve mexicanos y un argentino fueron detenidos en una vivienda de la periferia de Buenos Aires en la que se había instalado un laboratorio clandestino de drogas sintéticas presuntamente vinculado con el cartel de Sinaloa (México).
Un ciudadano paraguayo fue detenido hoy en una farmacia de la capital argentina por orden de Faggionatto Márquez, mientras que el miércoles fueron apresados dos empresarios argentinos acusados de importar 9.800 kilos de efedrina.
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