El derrumbe de una pared y los techos en la cochera de autos oficiales de la Cámara de Diputados generó una crisis que ayer parecía incontenible en algunos legisladores: la destrucción fue tal que no quedaron vehículos disponibles para atender a los diputados de más alto rango. Por eso nació inmediatamente una presión sobre Eduardo Camaño para que se llamara a licitación para la compra de 30 móviles nuevos, el mismo número que quedó bajo las ruinas.
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El problema no es menor. Salió de circulación -se cree que para siempre- el Ford Mondeo más nuevo de la flota asignado a José María Díaz Bancalari, presidente del bloque peronista; también el de Manuel Baladrón y los de los radicales Horacio Pernasetti, Mario Negri y Fortunato Cambareri, todos del mismo modelo.
El único diputado que respiraba aliviado ayer era el peronista cordobés Humberto Roggero: su auto había sobrevivido al estar en reparación en un taller fuera del Congreso, con problemas en el aire acondicionado.
• Flota de autos
No les fue mejor a los diputados con menos poder dentro del Congreso. Ellos cuentan con una flota de autos destinados a servicios generales, integrada por un modelo más modesto y ya fuera de producción. Son vehículos sin asignación específica a un diputado, pero que tienen cada uno su chofer y se usan, por ejemplo, para trasladar a los legisladores desde el aeropuerto hasta el Congreso. De hecho, se sabe, a veces son utilizados también por algunos ex diputados -en general de bloques provinciales- que siguen gozando de esos privilegios cuando vienen de visita a Buenos Aires, gracias a la gestión que hacen sus comprovincianos todavía en mandato.
El resto, en su gran mayoría, eran autos de servicios generales, no afectados a un diputado específico.
Más afectado que la cochera quedó el taller de mantenimiento, ubicado al fondo del galpón ahora en ruinas. Allí había una serie de Mondeo en reparación que quedaron absolutamente destruidos después que les cayó encima un entrepiso y el techo del primer piso del edificio.
El accidente se produjo cuando cedió parte de la estructura de cemento en construcción en lo que fue la vieja carpintería de Diputados, al lado de la cochera. Allí se construye un nuevo edificio para desagotar el congestionado Anexo de la calle Rivadavia y Riobamba, con el que tendrá conexión por el centro de la vereda.
Los primeros informes indican que la ruptura del muro se produjo como efecto de filtraciones por las lluvias del temporal que atacó la Capital Federal el lunes pasado. Pero ayer se investigaba, todavía, el origen técnico del desastre. Un informe no confirmado por la presidencia de la Cámara indicaba ayer que tres horas antes del derrumbe, el cuerpo de seguridad alertó a la Dirección de Arquitectura de la Cámara y a la Secretaría Administrativa sobre el peligro. El problema será ahora dilucidar las causas para saber si el seguro contra todo riesgo que se paga por los autos cubrirá o no la destrucción total de los 30 vehículos.
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