Por primera la policía alemana desbarató una red de pedófilos que compartía su pornografía infantil por teléfonos móviles, informaron portavoces de la policía y la fiscalía de Kassel, Alemania.
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La investigación provocó 465 operativos en todo el país, en cuyo curso se secuestraron decenas de miles de teléfonos móviles, computadoras y discos compactos.
Sin embargo, aún no hubo detenciones en el marco de la investigación. "No es el mayor caso en la historia policial de la pornografía infantil en Alemania, pero lo hace extraordinario que por primera vez se hayan usado teléfonos móviles para transmitir las imágenes", manifestó un portavoz de la fiscalía.
En las investigaciones que se hicieron en los 16 estados federados alemanes tomaron parte el martes y el miércoles unos 1.000 efectivos. Se secuestraron más de 600 teléfonos; cientos de ordenadores personales; miles de discos rígidos; unidades USB y tarjetas de almacenamiento de datos, y más de 16.000 CDs, DVDs y algunos videos.
"Todavía no sabemos si la estructura de comunicación con que se conectaban entre sí los sospechosos tenía forma de nodo o de red", explicó el director de operaciones de la policía del distrito de Schwalm-Eder, localidad próxima a Kassel, Klaus Quanz.
Fue en ese sitio donde empezó la investigación en torno a un hombre de 33 años que tenía en su teléfono móvil los números de 465 hombres y algunas mujeres a quienes enviaba imágenes pornográficas de niños, además de recibirlas también de ellos.
Según el fiscal Hans-Manfred Jung, las investigaciones fueron muy difíciles.
"Los tribunales debieron probar cada caso individual para aprobar cada uno de los procedimientos de investigación, y como los procedimientos tienen una validez limitada en el tiempo, hubo que coordinar los casi 500 operativos en casi cuatro meses en todo Alemania", detalló.
Los casos se probaron, tras lo cual se denunció a los sospechosos. Contra la mayor parte de ellos se elevaron cargos por posesión o generación de material pornográfico infantil, que en caso de comprobarse puede acarrear penas de hasta dos años de prisión.
"Lo que de todos modos estamos buscando son pistas de abusos sexuales contra menores, lo que llevaría el caso a una dimensión penal completamente distinta", agregó Jung.
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