Tres familias argentinas fueron robadas hoy en la ciudad brasileña de Garopaba por delincuentes que aprovecharon cuando se encontraban tomando sol en la playa para desvalijar la vivienda que habían alquilado, señaló una de las víctimas.
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Se trata del quinto caso de robo en lo que va de esta temporada en casas alquiladas por turistas argentinos en el estado sureño de Santa Catarina, cerca de la ciudad de Florianópolis.
A raíz de esta situación, el cónsul argentino en Florianopolis, Valdo Palmai, reiteró a que los turistas no deben alquilar viviendas aisladas, sino que deben optar por hoteles, posadas, aparts o complejos de cabañas cerrados.
Las víctimas de este caso, tres hombres con sus esposas y cuatro hijos menores de edad, todos residentes en un barrio cerrado de la localidad bonaerense de Ituzaingó, llegaron a Garopaba el domingo a la noche, tras alquilar una vivienda en esa ciudad.
Las familias afectadas son las de los empresarios Bernardo Fernández y Jorge Mastronardi, uno dueño de una distribuidora de artículos para quioscos y supermercados y el otro de una pequeña empresa de transporte.
En tanto que el tercero de los afectados es Fernando Elías, un economista que trabaja en una compañía financiera.
Fernández señaló que el alquiler de la vivienda lo hicieron en forma telefónica con la inmobiliaria "Toseto", de esa ciudad brasileña, cuyo número habían conseguido por internet.
La vivienda alquilada está ubicada en un barrio a unas quince cuadras del centro de Garopaba, por la cual las víctimas pagaban 380 reales por día, (unos 530 pesos), explicó la víctima.
Tras un primer día de vacaciones tranquilo, según relató uno de los afectados, hoy los diez integrantes de las tres familias fueron nuevamente a la playa, para aprovechar el buen tiempo.
"Esta mañana tuvimos un intento de robo, cuando estábamos todos dándonos un chapuzón en el agua y vimos a un joven que intentaba robar una de las carteras que las mujeres habían dejado en la playa, junto a la ropa y las sombrillas", dijo Fernández.
Según explicó el empresario, tras bañarse en el mar su esposa regresó a la vivienda para buscar una toalla, y ahí descubrió que la camioneta Nissan 4X4 de su propiedad no estaba en el garage donde la había dejado.
Informado de esto, los tres hombres se dirigieron a la vivienda, donde descubrieron que les habían robado todas la pertenencias, las que los delincuentes habían cargado en la camioneta, cuyas llaves estaban en un mueble de la cocina.
Según denunció Fernández, los ladrones ingresaron a la casa por una puerta trasera que se comunica con la cocina, la cual forzaron "sin demasiado problema, porque es bastante endeble" y se robaron todas las pertenencias de las tres familias, entre ellas unos cuatro mil dólares que tenían para las vacaciones.
Un dato que les llamó la atención fue que sólo habían robado sus pertenencias y los ladrones no habían tocado nada del mobiliario alquilado.
Este es el quinto robo a familias argentinas en lo que va del año en el sur de Brasil, ya que antes dos matrimonios residentes en Santa Fe, otro del interior de la provincia de Buenos Aires, y una familia residente en Capital Federal, habían sido asaltados.
El primero de los casos ocurrió el 2 de enero en la playa de Cachoeira, en la isla de Florianópolis, donde se encontraba una familia bonaerense y, en un descuido, los delincuentes ingresaron a la vivienda y se llevaron unos mil dólares, una cámara digital y los documentos.
El segundo hecho tuvo lugar el 8 de enero en el balneario de Ponta Dos Canas, donde los ladrones aprovecharon que la familia porteña estaba en la playa para robarles unos mil dólares, la ropa y una cámara digital que cargaron en el automóvil de las víctimas.
Las víctimas del tercer robo fueron dos familias de abogados oriundas de las ciudades santafesinas de Firmat y Venado Tuerto, que habían alquilado un chalet en Gobernador Celso Ramos, y cuando se encontraban en la playa fueron despojados de todas sus pertenencias.
El martes pasado los ladrones se llevaron 3.500 dólares y 5.000 pesos, una cámara fotográfica digital, telefonos celulares, reproductores de MP4, electrodomésticos y otros objetos de valor que los veraneantes habían comprado para regalar a su amigos.
La última familia afectada fue en el balneario de Joinville, también el martes 9 de enero, pero no se conoce el monto de lo robado porque las víctimas decidieron no realizar la denuncia en forma.
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