15 de diciembre 2004 - 00:00

Educación sexual, anoche voto a voto

Los legisladores porteños seguían debatiendo a mdianoche la ley de educación sexual que impone la enseñanza de esos temas en las escuelas públicas y privadas de la Ciudad de Buenos Aires.

En el recinto confrontaron dos proyectos que pelearon la aprobación voto a voto, ya que ninguno de los despachos presentados logró reunir holgada mayoría.

El borrador que se aprobó en comisión lo piloteó la kirchnerista Ana Suppa, pero la gran parte de la bancada macrista, que es mayoría en la Legislatura, avalaba la propuesta redactada por Santiago de Estrada, entre otros. A medianoche la ley, en cualquiera de sus versiones, podía caerse porque se presentaban mayoría de votos negativos para los dos despachos.

El oficialismo, las tres legisladoras de Aníbal Ibarra, pensaba abstenerse y anticipó su pedido de pasar nuevamente a comisión el despacho, al no conformarle ninguna de las dos opciones, lo que anticipaba un posible veto del jefe de Gobierno a la norma. El proyecto del kirchnerismo proponía una serie de temas obligatorios para dar en las aulas, desde prevención de enfermedades de transmisión sexual, hasta erotismo, mientras que el de De Estrada dejaba librado el temario para que lo acuerden las escuelas con los padres y las autoridades educativas.

• Diferencias

Por otra parte, el proyecto de Suppa imponía impartir educación sexual desde el inicio de la enseñanza obligatoria, es decir, el preescolar, en tanto el del macrismo lo hace a partir de séptimo grado.

La sesión se inició con retraso de casi tres horas, en esta ocasión porque se discutió en corrillos cómo se iban a computar las abstenciones.
Algunos legisladores pretendían que esa manera de votar se sume a los votos negativos, lo que llevaba, de acuerdo con el conteo previo a la sanción de la ley, a la no aprobación. Esa discusión se definía en el recinto anoche.

En definitiva, la norma no contaba con consenso, como para reunir a la mayoría -al menos 31 votos- a favor.

Aunque se trataba de una votación por mayoría simple (la mitad más uno de los presentes en el recinto), la aprobación se obtenía con apenas 16 votos.
Aun con tan pocas voluntades a favor de establecer por ley los contenidos o modalidades de la enseñanza sobre sexualidad a los escolares, los legisladores quisieron dar el debate después de la polémica que provocó el tratamiento en comisión de los despachos.

Durante el día, ayer, legisladores de diferentes bloques se abocaron a dar su opinión en el dial.
Suppa explicó, por ejemplo, que su proyecto es para que se dé educación sexual «integral, desde el área inicial hasta el fin de la etapa secundaria en forma obligatoria, tanto para escuelas públicas como para escuelas privadas».

A favor del proyecto de De Estrada estuvo su par de bancada, el ex radical Jorge Enríquez, quien aseguró que desde su bloque (Juntos por Buenos Aires) «nadie se opone a la educación sexual, sí a que los contenidos sean bajados del Estado, y la prueba está de lo que estamos diciendo, que del proyecto original que habían firmado Suppa, Diego Kravetz y Florencia Polimeni, se bajaron algunos conceptos, como el tema de la masturbación, el del sexo compartido desapareció, el de la negociación sexual también desapareció». Esa definición también la acompañaba en el debate el Partido de la Ciudad sumando más votos contra el proyecto kirchnerista

Dejá tu comentario