La agónica victoria de Argentina por 2-1 sobre Inglaterra, que selló la clasificación a la final del Mundial 2026, desató festejos en distintos puntos del país. Pero una de las postales más impactantes llegó desde Quequén, donde cientos de personas eligieron reunirse en el Monumento Gesta de Malvinas para celebrar un triunfo que trascendió lo estrictamente deportivo.
En videos que rápidamente comenzaron a viralizarse en las redes sociales, se observa a una multitud copando el monumento con banderas argentinas, bombos y cánticos, mientras muchos trepan sobre la base de la estructura para festejar una victoria que inevitablemente remite al histórico cruce entre ambos países.
La clasificación de la Selección a la final del Mundial 2026 provocó festejos en todo el país, pero una de las postales más emblemáticas se dio en Quequén, donde cientos de hinchas celebraron la victoria sobre Inglaterra en el Monumento Gesta de Malvinas.
Un homenaje a los caídos en Malvinas convertido en escenario de celebración
El Monumento Gesta de Malvinas, ubicado sobre la avenida Almirante Brown, a pocos metros de la Escollera Norte de Quequén, fue inaugurado el 9 de octubre de 1999 y constituye uno de los homenajes más importantes del país a los caídos en la Guerra de Malvinas.
La obra, realizada por el escultor Andrés Mirward, tiene 35,70 metros de altura y representa una gran bandera argentina de la que emerge la figura de la Madre Patria sosteniendo a un soldado caído. Además, está rodeada por una fuente perimetral que simboliza las lágrimas de madres y padres, mientras que su orientación apunta hacia la ubicación geográfica de las Islas Malvinas.
La elección del lugar para celebrar no pasó inadvertida. Como ocurrió en otras ocasiones en las que Argentina enfrentó a Inglaterra, el resultado volvió a despertar una carga simbólica que excede al fútbol y revive un vínculo marcado por la historia entre ambos países.
Tras el pitazo final, ese significado se expresó en Quequén: una multitud convirtió al Monumento Gesta de Malvinas en el epicentro de un festejo donde el fútbol, la memoria y la emoción volvieron a cruzarse.