La Policía de Río Negro encontró el cuerpo de Ana Lía Corte este martes en San Carlos de Bariloche. No se sabía nada de la mujer de 52 años desde los primeros días de mayo. El hallazgo ocurrió en la zona sur de la ciudad, en un barranco cercano al cementerio municipal. Los investigadores confirmaron que ese mismo sector ya había sido revisado en los operativos previos.
Los peritos de criminalística trabajaron durante toda la noche en el cruce de las calles Clemente Onelli y Arrayanes. Su objetivo es reconstruir los últimos pasos de la mujer y determinar cómo murió. En ese mismo lugar, la familia de la víctima fue citada el martes por la noche para realizar el reconocimiento del cuerpo. Ella faltaba de su hogar desde el pasado 8 de mayo.
Las fiscales Betiana Cendón y María Sofía Ocampo lideran la investigación del caso. Por medio de un comunicado oficial, la justicia de Bariloche informó los pasos a seguir. Explicaron que trasladaron el cuerpo hacia la morgue del hospital de la zona. En ese lugar el equipo de médicos hará los estudios correspondientes.
Los operativos para encontrar a la víctima se hicieron por toda la zona patagónica. La policía buscó pistas en el arroyo Ñireco y en el Challhuaco. También revisaron construcciones viejas y fueron hasta Villa La Angostura. Si bien las autoridades ya habían caminado por el mismo sitio donde apareció el cuerpo, el gran misterio actual es saber cómo terminó allí.
Las declaraciones de la pareja de la mujer antes del hallazgo
Milton Marques, la pareja de la mujer, habló hace poco sobre los problemas de salud mental que ella tenía. Él subió un mensaje a su cuenta de Facebook. Escribió que lo hacía para que se “refleje fehacientemente” el orden de las cosas. También buscaba "evitar especulaciones sin fundamentos”. En ese texto contó que la mujer inició un tratamiento psiquiátrico en 2019. Además, relató que en 2021 ella se escapó de la casa que compartían y la encontraron con un cuadro de hipotermia.
“En el año 2021, en plena pandemia y ya medicada, se ausentó de la casa una tarde de lluvia intensa y fue encontrada la mañana siguiente en la playa del kilómetro 4 con un cuadro de hipotermia. Su búsqueda fue exhaustiva y solo exitosa gracias a la ayuda de un perro especialmente entrenado que la encontró en un sitio que se había rastrillado anteriormente”, escribió Marques.
El hombre explicó que la mujer estuvo “muy estables” hasta el mes pasado. En esos días, el insomnio y la depresión volvieron, y tuvieron que cambiarle la medicación. Marques valoró el rol de los suyos al señalar: “La familia y amigos hemos estado siempre presentes en el tratamiento y la vida cotidiana de Analía. Siendo un sostén de amor y cariño, intentando fortalecer su hermosa personalidad y autoestima”. Finalmente, ante las quejas de los periodistas locales, concluyó: “Creo que solo quien ha pasado por la desaparición de un familiar y haya convivido con alguien con diagnóstico psiquiátrico podrá entender la situación que atravieso”.
Antes del hallazgo, el último registro de la mujer había sido aportado por imágenes de cámaras de seguridad de una empresa de transporte urbano de la localidad patagónica. En la filmación, se veía a Ana a bordo de uno de los colectivos de esa compañía.