2 de agosto 2007 - 00:00

Estaba vivo y lo dieron por muerto

Los familiares de un anciano que fue dado por muerto erróneamente en un sanatorio de Quilmes y estuvo en la morgue durante tres horas, a pesar de encontrarse con vida, calificaron ayer la atención en ese centro asistencial como «desastrosa» y anticiparon la presentación de acciones judiciales.

«El trato por (la obra social) PAMI a los enfermos terminales es desastroso», denunció Ana María, una de las hijas del paciente. Este es un hombre de 71 años que continúa internado en el Sanatorio Urquiza, de la localidad mencionada, afectado por un cáncer de riñón y en situación terminal.

«Ya se presentó en el sanatorio gente de la Comisaría 3ª de Quilmes, pero el director apagó el celular y desapareció», señaló la mujer en la puerta del centro asistencial.

El hombre, de nombre Juan, fue dado por muerto (a las 15.30 del martes) por un médico y dos enfermeras, que dispusieron su traslado a la morgue del sanatorio, donde fue cubierto con una bolsa cadavérica.

Tres horas más tarde, un empleado de la cochería que se iba a encargar del velatorio notó con estupor que el « supuesto» envoltorio se movía y, al abrirlo, vio un hombre hacía esfuerzos por respirar y de inmediato fue internado en terapia intensiva.

Al hacer hincapié en las condiciones en las que se determinó en forma errónea la muerte de su padre, Ana María indicó que pese a que estaba «hace tres días inconsciente y en situación terminal, lo tenían en sala común, en coma farmacológico, y nunca lo llevaron a terapia intensiva». «Parece que hacen todo rápido para dejar la cama libre», disparó la mujer contra el sanatorio y la atención de la obra social de los jubilados.

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