Un gran caos vehicular se produjo en la Ciudad debido al paro de subtes, un accidente ferroviario que dejó con servicio de emergencia a la línea Mitre, y las reformas nocturnas en el Sarmiento, por lo que los usuarios debieron sortear numerosos obstáculos para movilizarse, en especial a la hora de volver a los hogares tras la jornada laboral.
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Los problemas en el transporte público provocaron que los automovilistas sufrieran grandes demoras en la Capital Federal y que los estacionamientos en el centro porteño se vieran desbordados.
Los inconvenientes se iniciaron con la decisión de los "metrodelegados" de prolongar el paro que iniciaron en la noche del viernes pasado, ya que la falta de subtes generó largas filas en los colectivos y un tránsito muy cargado por aquellos que optaron por viajar en sus propios vehículos.
Como alternativa parcial, el Gobierno porteño diagramó un servicio gratuito de ómnibus para cubrir parte del recorrido habitual de cuatro de las líneas de subterráneo.
A ese panorama de complicaciones se sumó pasado el mediodía el descarrilamiento de un tren del Mitre en el acceso a Retiro, accidente que dejó inmovilizados por varias horas todos los ramales de esa línea.
Luego se puso en marcha un servicio de emergencia: la estación Colegiales quedó como cabecera para los ramales Mitre y José León Suárez, mientras que la estación Belgrano C fue la elegida para el servicio a Tigre.
Como si todo esto fuera poco, durante la noche del lunes comenzó la segunda semana del cierre del servicio nocturno del Sarmiento, que va de Once a Moreno, por la puesta en marcha de un plan de obras para refaccionar esa línea.
Ante esta situación el Gobierno nacional ofreció transporte gratuito en micros que cubren el mismo trayecto, por autopista o por la Avenida Rivadavia, pero con largas filas de pasajeros.
Más de un millón de usuarios debieron sortear obstáculos para regresar a sus casas, muchos de ellos en el conurbano.
Asimismo, todos estos inconvenientes provocaron durante la jornada un gran caos vehicular, por lo que quienes no se vieron afectados por el choque o por el paro de subtes, sufrieron los coletazos laterales y demoraron más de lo usual en hacer el mismo trayecto diario por la Ciudad para volver a sus hogares.
La situación promete repetirse este martes ante el anuncio de los "metrodelegados" de continuar con el paro de subtes, mientras que la línea Mitre difícilmente pueda operar normalmente debido a los daños que sufrió su sistema de señales.
Y para peor, el servicio meteorológico anuncia una jornada con muchas lluvias en el ámbito metropolitano.
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