13 de abril 2005 - 00:00
Los fieles comenzaron a visitar la tumba de Juan Pablo II
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"Reservamos las vacaciones en diciembre", dijo Jim Matthews, de Dallas, Texas.
"Estábamos en Venecia la semana pasada, pero cuando oímos el tiempo que había que esperar decidimos no venir pronto a Roma".
"Parece que ahora es un mejor momento para ver la tumba y otros monumentos en Roma".
Más de tres millones de personas acudieron a Roma la semana pasada tras la muerte del Papa, y casi unos dos millones vieron sus restos.
El flujo sin precedentes paralizó la ciudad y las autoridades italianas solicitaron a la Santa Sede que mantuviera la gruta cerrada unos días tras el funeral para que los peregrinos se dispersaran.
El Papa está enterrado y su lápida de mármol blanco tiene grabado su nombre en latín "IOANNES PAULUS PPII", y las fechas de su papado de 26 años.
Las autoridades vaticanas han pedido a los fieles que no lleven flores o carteles a la tumba, situada en las grutas vaticanas, cerca de los mausoleos de Juan Pablo I e Inocencio IX.
Un grupo de polacos de Poznan, de vacaciones planeadas hace tiempo, pasaron junto a la sala blanca donde está situada la tumba. Una pareja se enjuagaba las lágrimas.
Lucia Caserta, que también estaba en Roma para asistir a una conferencia, apenas tuvo tiempo de hacer una genuflexión y echar unas monedas en una cesta de ofrendas situada junto a la tumba antes de que los guardias le dijeran que saliera.
"Fue un poco rápido, pero así tenía que ser para permitir que la gente entre y no suceda como la semana pasada. Al menos conseguí decir una rápida oración", dijo.



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