La madre de Candela Rodríguez, la nena de 11 años desaparecida desde hace ocho días, Carola Labrador, conversó unos minutos con la prensa en la puerta de su casa. La mujer aprovechó para agradecer a "todos lo que hacen para encontrarla".
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Visiblemente emocionada Carola, dijo que "no hay ninguna hipótesis" respecto a la desaparición de su hija. "No me abandonen que falta poco para encontrarla", pidió ante las cámaras de televisión.
Al ser consultada sobre las esperanzas que tenía de encontrar a su hija Labrador señaló que "la tuve 9 meses en mi panza, así que la sigo buscando". Asimismo, la madre de la nena desaparecida insistió que "se está investigando absolutamente todo" y que "a Candela la encontramos todos".
Antes de finalizar su diálogo con la prensa Carola cree que a su hija "se la robaron" y lo único concreto que "hoy me tocó a mí y mañana le toca a otro".
En tanto, en el día de hoy la Policía Bonaerense encontró una masiva colaboración de los vecinos de Candela, la niña desaparecida el 22 de agosto en Hurlingham, que permiten el ingreso de sus agentes a sus casas sin mediar órdenes de allanamiento.
La actitud del vecindario, que mereció un público agradecimiento de Carola Labrador, madre de Candela, facilitó el rastrillaje efectuado durante todo el día por unos 50 agentes, incluidos efectivos de la Policía Científica.
La operación de búsqueda abarca cada casa de Bustamante, del 600 al 1200, y una cuadra a cada lado en cada calle transversal, una de las cuales es Coraceros, donde en el 2552 está la casa de Candela. Son unas 36 cuadras en total.
La actitud ciudadana se repitió en el humilde barrio Esperanza, en el límite de San Martín y Tres de Febrero, al que por la noche llegaron unos 300 policías que comenzaron a revisar cada una de las precarias viviendas.
Esta operación estuvo a cargo del comisario Mario Briceño, jefe de la Departamental que abarca esos dos partidos, y quien también destacó la colaboración vecinal con la policía.
Al mismo tiempo que se realizaba esa búsqueda, cientos de personas -incluidos muchos niños- llegaran en manifestación solidaria a la casa de la calle Coraceros, para apoyar a la atribulada familia, como viene ocurriendo día tras día.
Ante un paisaje de pancartas que piden la aparición de Candela y expresiones de aliento, la mamá de la niña lanzó por los medios de comunicación un mensaje de aliento a su hija. "Aguantá que falta poquito. Ya voy, mamá, ya voy", dijo Labrador, que estalló en llanto mientras lanzaba besos a la multitud en señal de gratitud.
Entre los presentes estaba "el gordo Juan Manuel", un vecino ex convicto, cuya casa fue allanada por la policía. Juan Manuel rechazó las versiones de que había estado en la cárcel con el papá de Candela, que permanece preso. "Yo me puse del lado de las autoridades y de la familia de Candela porque realmente quiero que aparezca esa piba", declaró.
El ministro bonaerense de Seguridad y Justicia, Ricardo Casal, había dicho horas antes a una radio porteña que se trata de un "caso muy complejo, pero la vamos a encontrar".
Detalló que se recibieron unas 1200 llamadas, se revisaron 900 viviendas y 600 terrenos baldíos y predios en obras, con la participación de 1800 policías y más de 200 patrulleros. Las diligencias alcanzaron incluso a las ciudades de La Plata y Chivilcoy.
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