El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Wornat, que ha hecho de su estilo peleador una marca registrada, saltó en la silla y le arrojó a Grondona: "Yo a vos no te respeto. ¿Cómo me preguntas eso? Nunca te respeté".
Grondona: Somos todos grandes, coincidió con las denuncias de Daniel Bravo contra Olivera...
Wornat: ¿Sabés una cosa? No sé por que vine a tu programa si nunca te respeté...
G.: Pero hace un rato me dijiste que me respetabas. ¿Por qué no me respetás ahora?
W.: Porque te pasaste años chupándole las medias a Menem...
G. ¿Yo a Menem? Menem cuando era presidente me trató a mí como me trata Kirchner hoy. Yo me hago amigo de la gente cuando deja el poder. Me pasó con Alfonsín, me pasó con Menem...
W.: No sé que idea tenés de la amistad...
Alejandro Rozichtner (columnista). ¿A qué viniste si no lo respetás a Mariano?
W.: ¡Vos callate, idiota! ¿Lo tuyo sabés que es, chiquitaje?
A.R.: Bueno, vos hacés lo mismo que todos los que son como vos. El progresismo al que decís pertenecer no tolera la diferencia. ¿A qué viniste?
W.: Vine por respeto al público... Por eso vine.
A.R.: No, viniste para promover tu libro.
W.: Y ustedes lo que quieren es rating.
G.: Por favor...
W.: Sí, ¿o te olvidaste de cuando me llamaste para que por favor viniera a tu programa con Miriam Lewin a contar que habíamos sido montoneras porque querías levantar el rating?
Mientras Grondona empezaba a explicar que él nunca había hecho eso, Wornat se puso de pie, se sacó al cablerío del audio, lo arrojó a la mesa y taconeando se retiró. "¡Lo de ustedes es todo chiquitaje!", gritaba al salir del estudio.
Grondona, tratando de recomponer el tipo, miró a la cámara y remató: Bueno, por lo menos hemos recuperado a la Wornat de antes, que era muy crítica. Porque ésta del libro, donde no hay ninguna crítica, era otra persona. Hemos recuperado a aquella Wornat.
Dejá tu comentario