Luego de conocerse que los los restos hallados en la casa donde vivió Gustavo Cerati pertenecen a Diego Fernández Lima, los ojos se posaron sobre un excompañero de colegio. Se trata de Cristian Graf quien vive a metros de donde apareció el cuerpo.
El fiscal de la causa enumeró una serie de indicios para haber pedido indagar al excompañero de colegio de la víctima. Dicen que "buscó silenciar el crimen".
Entre los indicios de encubrimiento que ve la Justicia, se mencionan versiones contradictorias que dio Graf sobre cómo aparecieron los restos.
Luego de conocerse que los los restos hallados en la casa donde vivió Gustavo Cerati pertenecen a Diego Fernández Lima, los ojos se posaron sobre un excompañero de colegio. Se trata de Cristian Graf quien vive a metros de donde apareció el cuerpo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El titular de la de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°61, Martín López Perrando, no pudo imputar a nadie ya que el crimen está prescripto, pero sí pidió indagar a Graf, excompañero de la víctima que vive en la casa de Coghlan donde se hallaron los restos del adolescente desaparecido en 1984.
En esa línea, se habla de posibles ocultamientos de pruebas después del hallazgo de los restos óseos en su propiedad el 20 de mayo de 2025.
Entre esos indicios que vinculan a Graf con la víctima y el lugar del hallazgo -apoyados en pruebas forenses, testimonios y documentación- el fiscal mencionó los siguientes:
Por eso, López Perrando le solicitó al juez Alejandro Litvack, a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal N°56, que se lo cite a declarar en indagatoria por los delitos de encubrimiento agravado y supresión de evidencia, con una pena de 1 a 6 años y de 1 mes a 4 años de prisión, respectivamente.
En su dictamen, el fiscal sostuvo que, aunque no fue posible determinar la autoría material del homicidio, sí se acreditó que la víctima “fue asesinada y ocultada en el interior de la finca que habitó y habita” Graf y su familia.
Así, considero que el ex compañero de la víctima ejecutó “diversas maniobras tendientes a encubrir la averiguación de la verdad” inmediatamente después del hallazgo de los restos.
También afirmó que realizó manifestaciones para desviar la investigación “con la inequívoca finalidad de garantizar la impunidad de su/s autor/es” y que “buscó silenciar el crimen de Diego Fernández”.
El escrito detalla que, cuando comenzaron trabajos de excavación en un terreno lindero a su vivienda, el acusado se mostró “preocupado” y advirtió a los obreros que no cortaran un árbol cercano a la medianera.
Tras el hallazgo, habría ensayado distintas explicaciones, desde la existencia de una iglesia donde se habrían enterrado personas hasta la versión de que los restos llegaron inadvertidamente cuando solicitó tierra para rellenar su terreno.
Hubo novedades en la causa por la muerte de Diego Fernández Lima, el adolescente desaparecido en julio de 1984 y cuyo cuerpo fue hallado en la casa de Coghlan donde vivió el músico Gustavo Cerati. El fiscal López Perrando solicitó la citación a indagatoria de Cristian Graf por presunto encubrimiento.
Según el dictamen, aunque no se puede determinar con certeza la autoría del homicidio, está acreditado que la víctima fue asesinada dentro de esa vivienda y que Graf, tras el hallazgo, realizó diversas maniobras para impedir la averiguación de la verdad.
El abogado de Cristian Graf, Martín Díaz, aseguró que su cliente "no tenía relación" con la víctima y que "no puede quedar detenido porque no hay ninguna imputación".
En diálogo con la prensa, el letrado explicó que el cuerpo del adolescente estuvo enterrado durante 41 años, cuyos restos óseos fueron hallados en "la medianera en el límite de dos propiedades, una de ellas de la familia de mi cliente".
"No nos consta que haya algún tipo de amistad", expresó y destacó: "Cristian Graf no tenía relación ni vínculo".
Dejá tu comentario