La situación de los afectados por las lluvias e inundaciones en el interior bonaerense comenzaba este sábado a normalizarse, mientras continúa el alerta por tormentas fuertes y se espera que el mal tiempo siga afectando a gran parte del país durante todo el fin de semana.
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Según informó el Servicio Meteorológico Nacional este sábado por la tarde, el alerta por la caída de lluvias y fuertes tormentas y la posible caída de granizo en la provincia de Buenos Aires se mantiene, y también en Córdoba, Entre Ríos, Santa Fe, y en la zona precordillerana de las provincias de Salta, La Rioja, Jujuy, Catamarca y San Juan.
Se prevé que desde este sábado por la noche la zona señalada sea afectada por lluvias y tormentas localmente fuertes que pueden provocar principalmente abundante caída de agua en cortos períodos de tiempo, fuerte actividad eléctrica, ráfagas de viento y en forma aislada caída de granizo.
Se espera, indica el SMN, que las condiciones mejoren progresivamente a lo largo del día lunes próximo, previéndose valores de precipitación acumulada de entre 100 y 150 milímetros, pudiendo ser superado este umbral en forma localizada.
En tanto, el director de Defensa Civil bonaerense, Luciano Timerman, destacó que la Provincia despliega una serie de estrategias para asistir y monitorear la situación de los municipios afectados por la intensa caída de lluvia.
Informó que ahora se encuentran reunidos en Luján, pero aclaró que "el panorama es favorable porque el agua ha bajado y sigue bajando" del mismo modo en que "también disminuyó la cantidad de evacuados".
Timerman destacó que "el año pasado, antes de las obras, con esta misma cantidad de agua, se inundó la zona de la Basílica y hoy ésta no ha corrido ningún peligro" y reiteró que se trabaja realizando "un monitoreo permanente" de toda la provincia.
El funcionario reveló que la zona más afectada es la de Pilar, "donde se recibió más agua de la cuenca del río", pero allí "también se trabaja fuertemente" y disminuyó significativamente la cantidad de evacuados.
Por su parte, el funcionario del ministerio de Desarrollo Social, Néstor Moreno, informó que están trabajando mancomunadamente con todos los municipios y que "asistimos a todos los que solicitan ayuda. Monitoreamos varias veces al día, pero por suerte el agua está bajando y la gente volviendo a sus casas".
La cantidad de evacuados en las localidades más afectadas por las inundaciones en la provincia de Buenos Aires bajó a cerca de 500 el sábado al mediodía, la mitad de los que había el viernes, gracias al descenso de los ríos. , aunque se espera una nueva crecida en los cauces ante un alerta por tormentas para esta tarde.
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