El Gobierno decidió no llevar a cabo los cortes programados que estaban programados para este viernes debido a una importante baja en la temperatura en Capital Federal y sus alrededores. Sin embargo, el ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, aclaró que la semana próxima podría volver a tomarse la medida, "lo que se informará de forma anticipada".
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A pesar de la suspensión de las interrupciones programadas, algunos barrios porteños como Caballito, Flores y Villa Crespo continúan sin suministro de energía eléctrica. El Enre estimó que hasta 35 mil usuarios quedaron sin luz durante la jornada.
El ministro Aranguren anticipó que se planean modificaciones en la página de Internet del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) para que se informen las calles y áreas afectadas por la interrupción del servicio en lugar de las subestaciones.
"A los vecinos que no les llega el servicio quiero pedir disculpas por lo que ocurre. Pero a los días de haber asumido decretamos la emergencia energética reconociendo una realidad y nos dimos un plazo de dos años para resolver los problemas", comentó.
En ese sentido, sobre la situación que llevó a decidir los cortes preventivos, el funcionario indicó que "durante mucho tiempo no se dijo la verdad completa sobre la generación y la distribución" de energía. "Hubo una ausencia de inversión y una ausencia de control por parte del Estado durante mucho tiempo", reafirmó.
Indicó además que las empresas Edenor y Edesur "tuvieron las facturas congeladas desde 2002", por lo que se decidió la quita de subsidios, mientras que sobre la generación energética "la oferta siempre corrió detrás de la demanda".
El Gobierno había informado el miércoles que los cortes programados se determinaron a raíz de "las condiciones meteorológicas extremas que se presentan en estos días de verano" y que causan que la demanda de potencia de los usuarios "se incremente en forma notable batiendo diariamente los registros históricos".
Se estimó que unas 200.000 personas se iban a ver afectadas por la interrupción del servicio que en algunos barrios lleva varios días y que generó la protesta de vecinos en distintas zonas.
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