Una familia que estaba de vacaciones en una casa de La Horqueta fue víctima ayer de un asalto que derivó en una toma de rehenes que duró aproximadamente dos horas, cuando tres ladrones ingresaron durante la madrugada en la vivienda. Finalmente, los agresores fueron detenidos.
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Los delincuentes aprovecharon la tranquilidad del lugar para entrar por una puerta balcón trasera, cuando los seis habitantes de la casa estaban durmiendo -entre ellos, una beba-. Esto les posibilitó contar con el tiempo suficiente para reducirlos, utilizando corbatas y sábanas para atarlos.
Aunque las víctimas ya estaban controladas, los delincuentes se pusieron violentos con el único hombre que estaba en la casa, Eduardo Velarde, a quien golpearon brutalmente para que les diera dinero y objetos de valor.
«En el momento del robo estábamos descansando. No somos los dueños de la casa, sino que alquilamos. Cuando ocurrió todo yo estaba con mis dos hijas, mi mamá, el marido de una de mis hijas y la beba», dijo Adriana, una de las víctimas.
Alarma
A pesar del sigilo con el que los jóvenes asaltantes se movieron, la alarma se activó, por lo que pocos momentos después desde la empresa llamaron a la casa para verificar si todo estaba correcto. «La alarma se disparó y al ratito llamó la agencia. Le dimos una clave y ellos vinieron a ver lo que ocurría», explicó Adriana.
Cuando la Policía fue alertada por la agencia de seguridad, dos agentes se presentaron en la casa y tocaron el timbre para corroborar qué estaba pasando. Sin embargo, los efectivos fueron atendidos por una de las mujeres que se encontraban dentro de la casa, quien -mientras era amenazada- negó la presencia de los ladrones en el lugar.
A pesar de los dichos de la mujer, los policías no cayeron en la trampa, por lo que solicitaron refuerzos y a los pocos minutos varios patrulleros se hicieron presentes en los alrededores. Al ver que la situación lo superaba, uno de los ladrones (de 22 años) salió por el frente de la finca intentando escapar, pero fue detenido al instante por los efectivos.
Ya cerca de las seis (más de dos horas después de iniciado todo el hecho), los otros dos asaltantes trataron de fugarse por la puerta trasera pero, al igual que su otro cómplice, fueron detenidos luego de un intenso forcejeo con los uniformados.
En poder de los delincuentes fueron secuestrados varios teléfonos celulares robados en la casa, así como también un arma de fuego y un cuchillo. «Se habían llevado los celulares, pero los recuperamos. También habían juntado una suma de dinero y una laptop. Estaban armando un bolso con las cosas para llevárselas, y también llamaban a alguien para que los fuera a buscar, pero al final no nos robaron nada», explicó una de las víctimas.
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