En el marco del escándalo por la presunta muestra "artística" que incluyó escenas de sexo explícito en un hall de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), el ministro de Educación de la Nación Alberto Sileoni rechazó el evento y aseguró que "una exhibición explícita no se puede hacer en el ámbito académico".
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"No lo hablo desde la moralina, esta sociedad ya tuvo la valentía de hablar de todos los temas", anticipó Sileoni. Y agregó: "Hay una discusión sobre el avance de ciertas libertades sexuales, puede ser un debate, pero estas prácticas no ayudan. Confundieron el lugar con el objeto de lo que querían transmitir".
El ministro sostuvo en Radio América que "son actividades que deben estar autorizadas y esa autorización se dará si amerita que el ámbito fuera el propicio. No parecía que fuera el propicio", aclaró.
En tanto, respecto a posibles sanciones, Sileoni afirmó que "las autoridades de la facultad tomarán alguna decisión".
El polémico evento estuvo planificado e incluso fue anunciado días atrás, ya que durante la semana se colocaron afiches con la leyenda: "Miércoles de placer, PosPorno. El PosPorno llega a Sociales y se pasea por los pasillos de la facultad y va sexualizando todo a su alrededor". "Es una propuesta para ampliar el imaginario pornográfico y experimentar otras formas sexualizadas de habitar el espacio universitario", agregó la invitación.
Los estudiantes sacaron fotos y grabaron con sus teléfonos celulares escenas de sexo explícito vinculados al lesbianismo, al sadomasoquismo y otras muestras de minorías sexuales, a cargo de dos "performers" y otros tres integrantes.
Sobre unas mesas de agrupaciones políticas, dos de las personas que participaron de la escena más subida de tono utilizaron un micrófono como "juguete sexual", ante la atónita mirada de los estudiantes.
Según el folleto, participaron la periodista Laura Milano (autora del libro Usina posporno), el performer posporno Milo Brown, la activista feminista Rosario Castelli y el grupo PostOp de España.
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