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En las últimas 72 horas en el mismo lugar -y presumiblemente por la misma mano culpable según el tipo de letra- se reprodujo la leyenda racista e indudablemente nazi. Esta vez decía (foto)
En la tarde de ayer fue tapada nuevamente con pintura pero un poco demorado el hecho para evitar la ofensa ante miles de autos y personas que circulan por el concurrido lugar frente a la estatua de Eva Perón y a 50 metros de la Facultad de Derecho en plenos jardines.
¿Cuanto tardará en reiterarse el acto racista de alguien empeñado en ofender a un sector de argentinos? ¿Le cuesta tanto al acomplejado Gobierno de la Ciudad poner vigilancia o -mejor aún- una cámara que filme al sádico? Pensemos que en Inglaterra tuvieron clara filmación con cámaras permanentes de los 4 terroristas que atentaron contra subtes y un ómnibus y aquí no podemos identificar a un simple racista provocativo poseedor de un aerosol.