Una escena poco habitual fue registrada en el Parque Nacional Iguazú: una yaguareté y su cría permanecieron frente a una cámara de monitoreo mientras jugaban en medio de la selva misionera. La hembra, llamada Apepú, caminaba entre la vegetación mientras el cachorro intentaba jugar con sus patas. Según los especialistas, este tipo de comportamiento pocas veces queda registrado.
“No es rutinario. Menos común aún es que se hayan quedado tanto tiempo frente a la cámara. Normalmente suelen pasar de largo. A veces olfatean la cámara, pero que se queden ahí, jugando, es algo raro”, explicó Facundo Quintela, coordinador de Territorio Yaguareté.
Las imágenes forman parte del monitoreo que Proyecto Yaguareté realiza desde hace 23 años para conocer el estado de la especie en Argentina y Brasil. La campaña de 2026 comenzó hace dos meses.
La yaguareté Apepú y su cría .
La población de yaguaretés creció, pero sigue en peligro
Apepú fue identificada por primera vez en 2016 y actualmente tiene al menos 12 años. Esta es la segunda cría que los investigadores registran de la hembra, aunque Agustín Paviolo, investigador del Conicet y coordinador de Proyecto Yaguareté, cree que pudo haber tenido otra anteriormente.
La población de yaguaretés de la región logró recuperarse en las últimas décadas. En 2003 había unos 40 ejemplares y entre 2010 y 2018 la cifra llegó a alrededor de 90, número que se mantuvo estable hasta 2024.
Sin embargo, la especie continúa en peligro crítico de extinción. La pérdida de bosques y la caza furtiva son sus principales amenazas. En Misiones, entre 1985 y 2024 se perdieron 718.413 hectáreas de bosque nativo, una superficie equivalente a unas 34 veces la Ciudad de Buenos Aires.
Los especialistas también trabajan con productores rurales para prevenir conflictos. “Hay muchos ataques de yaguareté a animales domésticos. Como la gente no sabe cómo reaccionar, los termina matando”, explicó Quintela.
Por ahora, la cría de Apepú todavía no tiene nombre. “Podemos organizar algo para bautizarla”, adelantó Paviolo.