Presión a la Corte para anular indultos

Judiciales

Néstor Kirchner reclamó ayer en el Congreso «calidad institucional» y, acto seguido, presionó a la Corte Suprema para anular los indultos. La alusión inquietó a Ricardo Lorenzetti, Eugenio Zaffaroni y Juan Carlos Maqueda, los únicos jueces que asistieron a la apertura de la Asamblea Legislativa.

El reclamo -casi un hábito del Presidente de marcar la línea de cómo debe proceder la Justicia- no era parte del mensaje original o, por lo menos, no estaba escrito en el texto que el gobierno entregó a los asistentes a la tradicional ceremonia legislativa para que siguieran el discurso.

«Nos acercamos al imperio de la justicia y al castigo a los genocidas. También estamos esperando que la Corte Suprema se expida sobre la constitucionalidad de los indultos y que saque la decisión que la mayoría de los argentinos estamos esperando», aseguró con voz firme el patagónico.

Los jueces presentes debieron esforzarse para evitar algún rastro de desfiguración en sus rostros. No pareció acertado que Kirchner, luego de ponderar la defensa por las libertades y garantizar la independencia judicial, instruyera al tribunal a emitir una sentencia con un sentido ya fijado: la declaración de inconstitucionalidad del perdón presidencial dictado durante el gobierno de Carlos Menem.

El indulto a los ex jefes militares es uno de los temas centrales en la agenda de la Corte Suprema después de la pesificación. Pero los miembros del tribunal supremo todavía no alcanzan una posición única. Aunque siempre está latente la posibilidad de que sorprendan con un fallo no previsto y de fuerte trascendencia institucional.

El apartado que el Presidente le dedicó a la Justicia y el especial capítulo a los derechos humanos tienen aspectos interesantes. En varios de esos pasajes, Kirchner pareció concentrar su discurso en un casi exclusivo auditorio Hebe de Bonafini, titular de Madres de Plaza de Mayo, y Marta Vázquez, presidenta de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, quienes lo estaban observando desde el primer palco de la primera bandeja del recinto. Veamos algunas de sus expresiones:

  • Dijo que cuando asumió le ofrecieron declarar la constitucionalidad de los indultos a través de la Corte Suprema. Obviamente, sostuvo que rechazó ese acuerdo que tenía como finalidad «volver a garantizar la impunidad en la Argentina». No es la primera vez que habla de la «conjura», aunque ayer lo presentó como una revelación (ver aparte).

  • Reconoció que Jorge Julio López está «desaparecido» y apuntó específicamente contra ex miembros de las fuerzas de seguridad.

    Kirchner leyó: «Podemos decir que nos acercamos al imperio de la justicia y el castigo a los genocidas. Como reacción de quienes ya festejaban su impunidad, se sucedieronintentos de amedrentamientos y amenazasa testigos y la dolorosa ausencia del testigodel caso Etchecolatz, Jorge Julio López». Después improvisó: «Todavía hay gérmenes activos dentro y fuera de la institución. El trabajo va a ser arduo, pero vamos a lograr desactivar esos grupos», dijo en referencia tácita al Ejército.

    Continuó: «Aparecieron las primeras condenas -después de la anulación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida-y una de ellas nos trajo un profundo dolor. Lo digo como presidente de la Nación: nos trajo la desaparición de López», admitió Kirchner.

    Y acto seguido, aseguró: «Estamos haciendo todo lo que podemos para recuperar vivo a nuestro amigo, pero evidentemente funcionan cadenas de impunidad».

  • Fue la antesala que lo introdujo en el secuestro de Luis Gerez, el testigo que declaró contra Luis Patti en el Congreso. El Presidente no había mencionado al albañil (ahora asesor del bloque kirchnerista de la Cámara de Diputado bonaerense con categoría 24) desde aquel mensaje que dio por cadena nacional el 29 de diciembre, minutos antes de su aparición.

    «¿Cómo pueden pensar que a quienes sufrieron la absoluta falta de respeto de sus derechos humanos y fueron perseguidos se les puede pasar por la cabeza hacer una operación política con eso?», enfatizó Kirchner rechazando que hubiera una intencionalidad política en la desaparición del albañil.

    Aunque es cierto que el discurso que tenía escrito coincidía en líneas generales con esas frases que soltó sin mirar la hoja, el texto no contenía el reconocimiento de la desaparición de Jorge Julio López ni la denuncia de grupos que operan «dentro y fuera» de las fuerzas de seguridad. Mucho menos había, una referencia a la desaparición/aparición de Luis Gerez.

  • Antes de pedir a la Corte Suprema de Justicia que se «expida por la nulidad de los indultos», Kirchner repitió un mensaje para quienes participaron o encubrieron al terrorismo de Estado: «No les tengo miedo, porque sé ante quiénes estamos», enfatizó.   

  • «Desde este Congreso le pido a la Cámara de Casación que apure los procesos respetando los tiempos judiciales», dijo el jefe de Estado e hizo propio un reclamo de los organismos de derechos humanos: «Que tengan todo el derecho de defensa, pero que tengan cárceles comunes como cualquier delincuente».

    «A los valientes de ayer que torturaron y mataron a indefensos, que se sometan a la Justicia», reclamó Kirchner y negó que el gobierno quiera revancha por aquellos años.

    «Se habla de que el gobierno busca venganza, que deberíamos olvidar, pero queremos reconciliación con justicia y verdad.»

    Fue en ese contexto en el que apuró a la Justicia para acelerar los juicios contra los miembros de las Fuerzas Armadas y de seguridad y cárceles comunes para los militares que violaron los derechos humanos.
  • Dejá tu comentario