Sorprendió ayer el juez Gustavo Bossert al despedirse raudamente de sus pares de la Corte en apenas un minuto y medio y sin que mediara ningún discurso y mucho menos la promesa de una cena con que intenta agasajarlo Adolfo Vázquez. Sólo un apretón de manos y una ironía a Augusto Belluscio: «¿Con quién te vas a pelear ahora?». Antes de despedirse, Bossert explicó que aún no se sabe en qué situación está porque Eduardo Duhalde todavía no le aceptó la renuncia, lo que mereció otra repuesta no menos irónica de parte de Vázquez en alusión a las ausencias de Bossert en dar su firma en causas importantes: «Entonces, tendrías que pedir licencia o quedarte al acuerdo».
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Después, los jueces supremos cambiaron algunas opiniones sobre la renuncia de Bossert donde afloraron, nuevamente, las críticas por el procedimiento utilizado: primero se lo comunicó al Presidente y después a Julio Nazareno y sus pares de la Corte. Pero esas disquisiciones duraron unos pocos minutos, tan rápidos como el ingreso y salida de Bossert durante su último día en el acuerdo del máximo tribunal.
Luego, los ministros judiciales se enfrascaron en los asuntos de repercusión institucional aunque decidieron aletargar aun más las definiciones sobre la pesificación, al decidir notificar a las partes sobre un nuevo recurso de amparo ingresado a la máxima instancia y acordar -como anticipó ayer este diario-que se esperaran los fallos de las salas I y II de la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal para abocarse al tratamiento de la constitucionalidad o no de la pesificación. Ambos tribunales lo declararon inconstitucional porque viola el artículo 17 de la Constitución, que garantiza del derecho a la propiedad.
También existe criterio de que se rechazará el planteo del ombudsman Eduardo Mondino por considerar que no tiene legitimidad para representar a todos los ahorristas que tienen acreencias retenidas en los bancos por imposición del «corralito» financiero y se remitirán a una resolución que rechazó un planteo similar de Jorge Maiorano, antecesor en el cargo que detenta Mondino. «Sería mejor que el ombudsman se ocupara de temas de interés general, como puede ser la limpieza del Riachuelo, y no de juicios que son impulsados individualmente por cada una de las partes». El sayo pronunciado por uno de los máximos jueces también le cae a Alicia Olivera, la defensora del pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, que impulsa un reclamo gene-ralizado idéntico al de Mondino.
El otro tema que se encuentra en esa máxima instancia -recurso de Germán Kammerath- para que se suspenda la revocatoria para destituirlo como intendente de Córdoba hasta que finalice el juicio político que se quiere instrumentar con el mismo fin. En la Corte existen cuatro votos -Eduardo Moliné O'Connor, Guillermo López, Nazareno y Vázquez-en favor de Kammerath.
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