1 de diciembre 2022 - 00:00

La Policía no logra evitar protestas y enfrentamientos

Pekín - Nuevos enfrentamientos estallaron entre manifestantes y policías en la ciudad de Cantón, en el sur de China, a pesar de la amenaza de las autoridades a aplicar “medidas enérgicas” para reprimir la ola nacional de protestas contra las restricciones por el coronavirus y a favor de más libertades.

Las autoridades chinas afrontan el mayor movimiento de protesta desde las manifestaciones prodemocracia de 1989, que fueron reprimidas brutalmente.

En este contexto de tensión, Pekín recibía la visita del presidente del Consejo Europeo Charles Michel, que tiene previsto reunirse hoy con el presidente Xi Jinping.

El máximo organismo de seguridad de China reclamó el martes “medidas enérgicas” tras varios días de protestas en las principales ciudades del país contra casi tres años de estrictos confinamientos por el covid-19, en un contexto de frustración pública con el represivo sistema político chino.

El último fin de semana estallaron manifestaciones en la capital, Pekín, y en ciudades como Shanghái y Wuhán, que tomaron desprevenido al poderoso sistema de seguridad local.

Desafío

Pese a que las autoridades estrecharon el cerco para impedir nuevas concentraciones, en la noche del martes se registraron nuevos choques entre manifestantes y la policía en Cantón, según testigos y videos publicados en las redes sociales y autentificados por las agencias internacionales de noticias.

Las imágenes muestran a agentes de policía vestidos con trajes blancos de protección integral y equipados con escudos antidisturbios, avanzando en filas por una calle del distrito de Haizhu.

En los videos se escuchan gritos, mientras se derriban barricadas naranjas y azules.

Las imágenes dan cuenta además de la detención de una decena de hombres que eran llevados con las manos esposadas.

Un habitante de Cantón de apellido Chen le dijo a la agencia AFP que observó a unos 100 policías en la aldea Houjiao, en el distrito de Haizhu, donde detuvieron a al menos tres hombres en la noche del martes.

Varios distritos de Cantón levantaron las restricciones en algunas zonas confinadas ayer a la tarde, según anunciaron las autoridades, siguiendo el patrón de lo ocurrido en otras localidades donde también es necesario aplacar los ánimos.

Estudiantes universitarios de la ciudad dijeron que se vieron obligados a abandonar sus dormitorios o que se enfrentaban a ser puestos en cuarentena, según publicaciones en las redes sociales.

Tras las protestas en los campus universitarios el pasado fin de semana, un número cada vez mayor de universidades ha declarado el inicio anticipado de las vacaciones, obligando a los estudiantes a volver a sus casas.

Gatillo

El detonante de esta movilización nacional fue el incendio de un edificio de apartamentos en Urumqui, capital de la región noroccidental de Xinjiang, en el que murieron 10 personas.

En las redes sociales internautas dijeron que la ayuda tardó en llegar debido a las restricciones sanitarias, algo que negaron las autoridades.

Pero las protestas también han tomado un cariz político, y algunos manifestantes piden la dimisión del presidente Xi Jinping y expresaron duras quejas contra la censura del régimen y la falta general de libertades.

En Pekín y Shanghái la fuerte presencia policial desalentó cualquier intento de manifestación. Debido al incremento de la presencia policial, el lunes se habrían registrado concentraciones esporádicas.

En la universidad más antigua del territorio semiautónomo del sur de Hong Kong, una docena de personas dirigieron a una multitud con cánticos de “¡dame libertad o dame muerte!”.

“No somos fuerzas extranjeras, somos ciudadanos chinos. China debe permitir que se escuchen diferentes voces”, declaró un manifestante.

En Hangzhou, a 170 kilómetros al suroeste de Shanghái, se produjeron pequeñas manifestaciones el lunes por la noche, a pesar de la presencia policial.

Un testigo dijo que “unos 200” policías y agentes del orden rodearon a los manifestantes, antes de cargar a manifestantes en una furgoneta.

El férreo control de la información por parte de las autoridades y las restricciones sanitarias para viajar dentro de China dificultan la evaluación del número total de manifestantes en el país.

Pero un levantamiento tan generalizado es poco común, dada la represión de cualquier forma de oposición frontal al gobierno chino.

Aunque Pekín mantiene por el momento su estricta política sanitaria, en los últimos días ha habido algunos signos de relajación.

Las autoridades han prometido también acelerar la vacunación de los ancianos. La insuficiente tasa de vacunación en China, especialmente entre las personas mayores, es uno de los argumentos del gobierno para mantener sus medidas.

Dejá tu comentario